Amanco Wavin impulsa geosintéticos para rutas con menores costos y mayor durabilidad

Con foco en la infraestructura vial argentina, la compañía plantea que estos materiales permiten reducir hasta 50% los costos de construcción y mantenimiento y extender la vida útil del pavimento, en un escenario donde la red supera los 600.000 kilómetros pero solo entre 10% y 11% está pavimentada para alta circulación

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En un contexto de debate sobre la obra pública y con el estado de las rutas como un factor relevante para las economías regionales, Amanco Wavin promueve el uso de geosintéticos como alternativa para mejorar el desempeño de los pavimentos. La propuesta apunta a prolongar la vida útil de las rutas, reducir tareas de mantenimiento y evitar intervenciones de gran envergadura en caminos deteriorados, con impacto sobre costos y tiempos de obra.

La red vial argentina —que incluye rutas nacionales, provinciales y caminos municipales— se ubica en torno a más de 600.000 kilómetros, con datos del Banco Mundial y otras fuentes sectoriales. Sobre ese total, se estima que solo entre 10% y 11% de los caminos está pavimentado y en condiciones de alta circulación. “Según estos datos, queda en evidencia que aún resta pavimentar decenas de miles de kilómetros, tanto en rutas principales como en caminos rurales, lo que expone la brecha existente entre la extensión total de la red vial y la porción efectivamente asfaltada”, señaló Víctor Guajardo, gerente general de Amanco Wavin.

Los geosintéticos son materiales elaborados a partir de polímeros industriales que permiten mejorar el comportamiento de los suelos en aspectos como drenaje, filtración e impermeabilización. En obras viales, su incorporación se asocia a rutas más duraderas, menores tiempos de ejecución y una reducción en el uso de maquinaria. Al optimizar los procesos constructivos, también contribuyen a disminuir las emisiones de dióxido de carbono.

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La compañía sostiene que estas soluciones pueden reducir costos hasta en un 50% y, a la vez, prolongar la vida útil del pavimento. Ese efecto se vincula con una menor necesidad de trabajos pesados y de mantenimiento en tramos deteriorados, además de la posibilidad de acortar el período durante el cual una ruta permanece inhabilitada o con circulación restringida.

En ese marco, Amanco Wavin, empresa de construcción e infraestructura de Orbia, identificó siete ventajas para su aplicación en rutas. Entre ellas, la facilidad de construcción por su manipulación e instalación; la durabilidad, con la posibilidad de duplicar la vida útil frente a soluciones tradicionales y reducir costos de construcción y mantenimiento hasta en un 50%; y el refuerzo del suelo con geotextiles y geocompuestos para estabilizar la base y evitar deformaciones diferenciales.

A esas funciones se suman la separación de capas para impedir la migración de finos y la filtración para permitir un drenaje adecuado sin pérdida de material. También se incluyen el drenaje interno con geocompuestos drenantes para reducir acumulación de agua y el riesgo de deterioro, la prevención de erosión en taludes y bordes de corte, y la reducción de gases de efecto invernadero al disminuir materiales pétreos —como piedra y arena— y optimizar el uso de maquinaria.

“La pavimentación de caminos mejora la seguridad vial, reduce los costos logísticos, impulsa el desarrollo económico regional y garantiza la conectividad y el acceso a servicios, entre múltiples beneficios”, dijo Víctor Guajardo, gerente general de Amanco Wavin.

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