miércoles, 14 de enero de 2026

Tokenización: la digitalización de activos que redefine el sistema financiero

La conversión de bienes y derechos en representaciones digitales basadas en tecnología de registro distribuido promete transformar la economía. Sus implicancias van desde la eficiencia operativa hasta nuevos modelos de inversión y financiamiento.

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La tokenización consiste en representar digitalmente un activo, tangible o intangible, mediante un token registrado en una tecnología de registro distribuido (distributed ledger technology, DLT), como blockchain. Esta herramienta permite que derechos de propiedad, títulos financieros o incluso bienes físicos sean emitidos, transferidos y custodiados de forma electrónica, sin necesidad de intermediarios tradicionales. Su adopción se expande en mercados financieros y sectores productivos, y plantea interrogantes sobre sus efectos en la economía, la regulación y la competencia global.

Un concepto en expansión

La tokenización se diferencia de la simple digitalización por su capacidad de incorporar, dentro de un token, el valor y los derechos asociados al activo subyacente. Un inmueble, una acción, un bono soberano o una obra de arte pueden convertirse en un conjunto de unidades digitales indivisibles o fraccionadas que circulan en una red descentralizada. Cada token funciona como un certificado digital único, programado para ejecutar automáticamente ciertas funciones —por ejemplo, pagos de intereses— mediante contratos inteligentes.

En términos jurídicos, el token no es solo un archivo informático: es la representación legalmente reconocida de un derecho patrimonial. La eficacia de este modelo depende de que las legislaciones lo equiparen, en derechos y obligaciones, al activo que representa. Luxemburgo, Alemania, Francia o Suiza han avanzado en marcos regulatorios que integran la tokenización al derecho financiero. En América Latina, iniciativas como las de Brasil y Colombia empiezan a explorar este terreno.

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De los mercados financieros a la economía real

El primer campo de aplicación de la tokenización ha sido el de los mercados de capitales. Bancos multilaterales y emisores corporativos han lanzado bonos digitales cuyas inscripciones y liquidaciones se realizan en blockchain. En estos casos, la tokenización elimina etapas de compensación y reduce plazos de liquidación, acortando el ciclo de T+2 días a minutos o segundos.

Más allá del ámbito financiero, la tokenización permite fraccionar activos de alto valor. Un edificio de oficinas puede dividirse en miles de tokens, cada uno representando una participación proporcional. Esto facilita que pequeños inversores accedan a segmentos antes reservados a capitales institucionales. El efecto potencial es una mayor democratización del acceso a la inversión y una ampliación de las fuentes de financiamiento para proyectos productivos.

En el sector de la logística, ya se tokenizan documentos de transporte y certificados de origen, permitiendo verificaciones instantáneas y reduciendo el riesgo de fraude. En el comercio de energía, se utilizan tokens para certificar y transar unidades de energía renovable, creando mercados más transparentes.

Eficiencia y reducción de costos

La adopción de modelos tokenizados impacta en la eficiencia operativa. Al eliminar intermediarios como cámaras de compensación o depositarios centrales, las transacciones se validan directamente en la red DLT, reduciendo costos de custodia, registro y conciliación. Además, los contratos inteligentes automatizan procesos como el pago de cupones, la distribución de dividendos o la verificación de condiciones, disminuyendo errores y tiempos administrativos.

Desde la perspectiva macroeconómica, una infraestructura de activos tokenizados puede mejorar la velocidad de circulación del capital. Liquidez más inmediata y menores costos de transacción incentivan mayor actividad inversora y comercial. A largo plazo, esto puede traducirse en un incremento de la productividad y una reasignación más eficiente de los recursos.

Transparencia y trazabilidad

Uno de los atributos más valorados de la tokenización es la transparencia. Cada operación queda registrada en un libro mayor inmutable, que puede ser público o accesible a participantes autorizados. Esto permite auditorías en tiempo real y reduce las asimetrías de información.

En mercados con altos niveles de informalidad o baja confianza institucional, la trazabilidad que ofrece la DLT puede mejorar la integridad de los registros de propiedad y transacciones. Ello se traduce en mayor seguridad jurídica y en menores riesgos para inversores y prestamistas.

Nuevos modelos de financiamiento

La tokenización abre la puerta a formatos alternativos de captación de capital. Mediante security token offerings (STO), las empresas pueden emitir valores digitales a inversores globales sin necesidad de listarse en bolsas tradicionales. La fraccionalización de activos también habilita esquemas de inversión colectiva más flexibles, en los que pequeños aportantes financian proyectos a cambio de participaciones tokenizadas.

Estos mecanismos pueden dinamizar economías con acceso limitado al crédito formal, generando oportunidades para emprendedores y pymes. Sin embargo, requieren marcos regulatorios que protejan al inversor y eviten abusos.

Desafíos regulatorios y de integración

La tokenización plantea retos legales y operativos. En muchas jurisdicciones, el reconocimiento jurídico de un token como equivalente a un valor o derecho real aún no está claro. La custodia de claves privadas, esenciales para ejercer la propiedad de un token, introduce un nuevo riesgo: la pérdida de acceso a estas claves implica la pérdida del activo.

La integración entre infraestructuras DLT y sistemas financieros tradicionales también demanda inversiones. Las cámaras de compensación, bolsas y bancos deben adaptar procesos para interoperar con activos tokenizados, garantizando que los estándares de seguridad y cumplimiento se mantengan.

Efectos macroeconómicos potenciales

En una economía que adopta masivamente la tokenización, pueden observarse varios efectos:

  • Ampliación del acceso al mercado de capitales: inversores minoristas pueden participar en activos antes inaccesibles.
  • Mayor liquidez de activos ilíquidos: bienes raíces, arte o infraestructura pueden negociarse con más facilidad.
  • Aumento de la competitividad internacional: jurisdicciones con marcos legales claros atraen emisores e intermediarios globales.
  • Reducción de costos de capital: al simplificar la estructura de intermediarios, el financiamiento puede resultar más económico.
  • Mayor velocidad de transmisión de shocks: así como facilita la liquidez, la tokenización también puede propagar rápidamente movimientos de mercado, incrementando la volatilidad.

Experiencias internacionales con impacto medible

Luxemburgo

La adopción de un marco legal integral para la tokenización entre 2019 y 2023 posicionó al país como centro europeo de emisiones digitales. Según datos de la Bolsa de Luxemburgo, entre 2021 y 2024 se listaron más de diez emisiones de bonos totalmente tokenizados, incluyendo emisiones del Banco Europeo de Inversiones y del Banco Interamericano de Desarrollo. Estos instrumentos redujeron los plazos de liquidación de T+2 a menos de un día y bajaron costos operativos en torno al 10% respecto a emisiones convencionales. El Ministerio de Finanzas estima que el volumen de emisiones digitales podría alcanzar el 15% del total de nuevos instrumentos listados hacia 2027.

Suiza

Tras la entrada en vigor de su “Ley DLT” en 2021, la Bolsa SDX, especializada en activos tokenizados, procesó en 2023 más de 750 millones de francos suizos en operaciones de bonos digitales. La reducción de intermediarios permitió disminuir comisiones de negociación y custodia hasta en un 30%. Además, varios bancos privados suizos lanzaron fondos de inversión tokenizados, con suscripciones y rescates en el mismo día, mejorando la liquidez para inversores institucionales y minoristas.

Alemania

La reforma de la Ley de Valores Electrónicos (eWpG) permitió en 2023 la emisión de las primeras acciones “on-chain”. Una aseguradora listada utilizó este esquema para emitir un 5% de su capital social como criptovalores, logrando captar €35 millones en menos de una semana. La operación, realizada íntegramente en una infraestructura DLT supervisada por BaFin, redujo un 40% los costos de estructuración respecto a una ampliación de capital tradicional.

Singapur

Aunque fuera de la UE, la experiencia de Singapur ilustra el potencial de la tokenización en economías con marcos regulatorios proactivos. El Monetary Authority of Singapore (MAS) desarrolló el Project Guardian, en el que bancos globales tokenizaron depósitos y bonos soberanos para su negociación en plataformas DLT. Los resultados piloto indicaron que las operaciones tokenizadas podían liquidarse en menos de dos minutos, frente a los plazos habituales de hasta dos días, liberando capital para nuevas operaciones y reduciendo el riesgo de contraparte.

Comparación con estructuras tradicionales

En las estructuras societarias clásicas, la emisión y transferencia de títulos dependen de registros centralizados, notificaciones formales y plazos de liquidación que pueden extenderse. La tokenización simplifica y acelera este proceso, pero exige una adaptación de las normas de gobernanza corporativa, los derechos de los accionistas y los mecanismos de resolución de disputas.

Mientras que en un mercado tradicional la transparencia se basa en reportes periódicos, en un ecosistema tokenizado los registros son en tiempo real. Esto ofrece más información, pero también plantea desafíos sobre la confidencialidad y el manejo de datos sensibles.

El papel de la regulación

La experiencia internacional muestra que el desarrollo de mercados tokenizados requiere un marco normativo estable, que combine apertura a la innovación con salvaguardas contra riesgos financieros y tecnológicos. Luxemburgo y Suiza han logrado atraer emisiones internacionales gracias a leyes que reconocen la equivalencia legal de los tokens y facilitan su integración en infraestructuras de mercado. Alemania y Francia avanzan en esa dirección, adaptando sus leyes societarias y financieras.

Para las economías emergentes, el reto es doble: modernizar su legislación y, al mismo tiempo, garantizar que la infraestructura tecnológica y la supervisión regulatoria estén a la altura de las exigencias del nuevo modelo.

Perspectivas

La tokenización no sustituirá de inmediato a las estructuras financieras existentes, pero se perfila como un complemento estratégico que puede transformar el acceso al capital y la gestión de activos. Su impacto final dependerá de la capacidad de cada economía para adaptarse tecnológica y jurídicamente, y de la coordinación entre reguladores, emisores e inversores.

En un contexto de competencia global por atraer inversiones y talento, los países que logren ofrecer un entorno seguro y eficiente para la tokenización podrían obtener una ventaja decisiva en la economía digital.

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