viernes, 30 de enero de 2026

El superávit comercial se achica mientras repuntan las importaciones

En diciembre, el saldo fue de US$ 1.892 millones y el intercambio total subió 4,7% interanual. En 2025, el superávit acumulado cerró en US$ 11.286 millones, por debajo del resultado de 2024.

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En diciembre de 2025, la balanza comercial registró un superávit de US$ 1.892 millones, con un resultado positivo por vigésimo quinto mes consecutivo, según el informe técnico de Intercambio comercial argentino (ICA) del Indec. El intercambio total (exportaciones más importaciones) alcanzó US$ 13.004 millones y aumentó 4,7% frente a igual mes del año previo. 

El dato de cierre del año completa una foto más amplia: en 2025 las exportaciones sumaron US$ 87.077 millones (+9,3% interanual), mientras que las importaciones ascendieron a US$ 75.791 millones (+24,7%). El saldo anual fue de US$ 11.286 millones, contra US$ 18.928 millones en 2024. 

En la cobertura previa de Mercado sobre el ICA, el foco estuvo puesto en una regularidad: el superávit se sostuvo, sobre todo, por la compresión de importaciones asociada al freno de la actividad y a restricciones operativas. El cierre de 2025 conserva el signo positivo, pero muestra un cambio: las compras externas volvieron a crecer con fuerza y el saldo se redujo.

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Diciembre: más intercambio, menos tracción exportadora

En el último mes del año, las exportaciones totalizaron US$ 7.448 millones (+5,7% interanual) y las importaciones, US$ 5.556 millones (+3,5%). El incremento exportador se explicó por cantidades (+6,2%), con una baja de precios (-0,5%). Del lado importador, las cantidades subieron 3,0% y los precios 0,4%. 

El comportamiento mensual agrega un matiz: en la serie desestacionalizada, las exportaciones cayeron 15,0% respecto de noviembre, mientras que las importaciones retrocedieron 2,4%. En tendencia-ciclo, las bajas fueron de 0,6% y 0,3%, respectivamente. 

Por rubros, diciembre dejó una señal de composición relevante. Los productos primarios crecieron 39,3% en valor, con un salto de 43,0% en cantidades. En cambio, las manufacturas de origen industrial (MOI) cayeron 5,7%: subieron los precios (7,4%), pero se desplomaron las cantidades (-12,3%). 

Importaciones: señales de actividad y de tipo de cambio real apreciado

En diciembre, sobresalieron rubros asociados al ciclo económico y al consumo. Las importaciones de bienes de consumo alcanzaron US$ 916 millones y subieron 17,1% interanual, por un aumento de 15,5% en cantidades. Los vehículos automotores de pasajeros crecieron 24,3% en valor, con un alza de 55,6% en cantidades y caída de 19,8% en precios. 

También se observó un avance en bienes de capital: aumentaron 15,5% y sumaron US$ 166 millones adicionales, con subas de 7,3% en cantidades y 7,7% en precios. 

En el acumulado anual, el patrón es más marcado: las importaciones crecieron 24,7% en valor, con una suba de 30,5% en cantidades y una baja de 4,5% en precios. En particular, los vehículos casi se duplicaron (+97,6% en valor; +110,0% en cantidades) y los bienes de consumo avanzaron 54,0% en valor. 

Este punto enlaza con dos variables que Mercado viene siguiendo en paralelo: el atraso del tipo de cambio real —la apreciación del peso en términos reales cuando la inflación doméstica supera el ritmo de ajuste del dólar oficial— y la evolución del nivel de actividad. Un tipo de cambio real más apreciado tiende a abaratar importaciones y a presionar sobre la competitividad de sectores transables, especialmente industriales. La baja en cantidades de las MOI en diciembre es consistente con ese canal, aunque el ICA por sí solo no permite atribuciones causales. 

Un superávit que cambia de naturaleza

El resultado positivo se mantiene, pero el “cómo” se modifica. En 2025, las exportaciones crecieron 9,3% en valor, impulsadas por cantidades (+10,0%) con precios levemente a la baja (-0,6%). En las importaciones, el rebote es más intenso: +24,7% en valor y +30,5% en cantidades. El saldo anual, por eso, se estrecha. 

En términos de lectura macro, el estrechamiento del superávit puede responder a una combinación: reactivación parcial de la demanda de insumos y bienes de capital, recomposición de consumo importado y normalización operativa en algunas categorías. A la vez, en un contexto de tipo de cambio real apreciado, el repunte importador puede acelerarse incluso con una actividad que no crece al mismo ritmo.

Qué mirar en 2026

Para los próximos meses, la clave no será solo el signo del saldo, sino su sostenibilidad. Dos indicadores del ICA ayudan a seguir esa dinámica: el movimiento de cantidades importadas por uso económico —en especial bienes intermedios y piezas y accesorios para bienes de capital— y el desempeño en volumen de las exportaciones industriales. En diciembre, las piezas y accesorios para bienes de capital cayeron 18,6%, mientras los bienes intermedios bajaron 3,0% en valor. 

El balance que deja 2025 es nítido: el superávit persiste, pero con menor margen. En la medida en que el atraso cambiario se prolongue y la actividad intente recomponerse, el intercambio comercial tenderá a tensionarse por el lado importador, mientras la competitividad exportadora —en particular la industrial— quedará bajo presión. 

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