El quebracho colorado, especie emblemática de los bosques del Gran Chaco Americano, atraviesa un proceso de disminución sostenida en su población. Greenpeace denunció que la tala indiscriminada y el avance de la frontera agropecuaria son los principales factores detrás de esta situación, especialmente en provincias del norte argentino como Santiago del Estero, Chaco, Salta y Formosa.
La especie fue declarada Árbol Forestal Nacional en 1956 y es clave para la conservación ambiental, económica y social de la región. Sin embargo, desde 1998 el quebracho colorado figura en Argentina como “En Peligro” según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), debido a la sobreexplotación histórica.
Pérdida de bosques nativos
Entre 1998 y 2024, el país perdió aproximadamente 7 millones de hectáreas de bosques nativos, una superficie similar a la de Escocia. El 75 % de la deforestación registrada en ese período se concentra en las provincias mencionadas, de acuerdo con Greenpeace.
La organización sostiene que la tala para la producción de tanino y durmientes ferroviarios, junto con los desmontes destinados a la expansión agrícola, continúan acelerando la desaparición del quebracho colorado.
Reclamo contra la impunidad
Noemí Cruz, coordinadora de la campaña de Bosques de Greenpeace, expresó: “La presencia del quebracho colorado sigue disminuyendo drásticamente por la tala indiscriminada para la producción de tanino y de durmientes de ferrocarriles, y por los desmontes para el avance de la frontera agropecuaria. Existe una clara complicidad de los gobiernos provinciales en que continúe la deforestación. Hay luz verde para los desmontes ilegales y se autorizan donde la Ley de Bosques no lo permite”.
La entidad también señaló que las sanciones económicas no resultan suficientes para detener el fenómeno y reclamó la penalización de la destrucción de los bosques nativos.
Movilización ciudadana
Greenpeace impulsa una iniciativa para que los incendios forestales y los desmontes ilegales sean tipificados como delito penal. Hasta la fecha, más de 267.000 personas adhirieron a esta campaña, según informó la organización.
La advertencia de Greenpeace se hace pública en el marco del Día del Árbol, reforzando el debate sobre la protección de los recursos forestales en la Argentina.












