Proyecto Ecoturístico Klosay: turismo regenerativo en Panamá con gestión comunitaria Ngäbe-Buglé
La iniciativa se desarrolla en la comarca Ngäbe-Buglé, entre Chiriquí y Bocas del Toro, con la Cascada Klosay como eje de actividades, y propone un modelo de turismo regenerativo donde la comunidad gestiona la experiencia y retiene los ingresos, en línea con una demanda creciente de viajeros argentinos por propuestas sostenibles

El Proyecto Ecoturístico Klosay se presenta en Panamá como un caso de turismo regenerativo liderado por la comunidad indígena Ngäbe-Buglé, con un esquema de gestión comunitaria que busca convertir la actividad turística en una herramienta de desarrollo local y protección de la biodiversidad. La propuesta se articula alrededor de experiencias diseñadas y operadas por integrantes de la comunidad, con el objetivo de que los beneficios económicos permanezcan en el territorio.
La iniciativa se ubica en la comarca Ngäbe-Buglé, entre las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro. En ese entorno, la Cascada Klosay funciona como punto central de las actividades. La organización del proyecto se apoya en un modelo en el que la comunidad asume la administración de la oferta turística y el cuidado del área natural en la que se desarrolla.
En términos de propuesta para visitantes, el proyecto incluye recorridos guiados por senderos selváticos, instancias de aprendizaje sobre plantas medicinales y encuentros con la cultura local a través de guías de la propia comunidad. El planteo apunta a una experiencia inmersiva que pone en valor el conocimiento ancestral y promueve una conexión directa con el entorno, más allá de una visita centrada únicamente en el atractivo paisajístico.
El esquema de operación se vincula con la idea de turismo regenerativo, entendido como un enfoque que busca que la actividad no solo reduzca impactos, sino que contribuya a la conservación ambiental y al fortalecimiento de las comunidades anfitrionas. En este caso, la conservación del entorno natural es liderada por miembros de la comunidad que habitan la zona desde hace generaciones, en una lógica que integra la protección de la biodiversidad con la continuidad cultural.
El Proyecto Ecoturístico Klosay cuenta con el acompañamiento de la Autoridad de Turismo de Panamá, que impulsa proyectos de base comunitaria para garantizar que los ingresos derivados del turismo se traduzcan en desarrollo local y contribuyan a la protección de la biodiversidad. La articulación con ese organismo se enmarca en la expansión de iniciativas que combinan conservación, comunidades originarias y experiencias orientadas a viajeros.
Dentro de ese contexto, el proyecto se describe como una evolución desde un sitio natural poco visitado hacia un modelo de turismo regenerativo en práctica, con integración entre preservación cultural, autonomía económica y protección ambiental. En paralelo, este tipo de propuestas comienza a resonar entre viajeros argentinos, con interés por experiencias auténticas, sostenibles y con impacto real en comunidades locales.
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