Jereh exhibió el desempeño de su planta de reciclaje de baterías en Zhengzhou
La compañía detalló indicadores operativos y técnicos de su instalación en China, donde procesó más de 15.000 toneladas y logró rentabilidad en el primer año, mientras presentó equipos 2.0 y una solución para regeneración de cátodos LFP, en un contexto de mayores exigencias regulatorias para el reciclaje de baterías

El crecimiento de los vehículos eléctricos y de los sistemas de almacenamiento de energía planteó un problema operativo y regulatorio: qué hacer con los millones de baterías que llegan al final de su vida útil. En ese marco, el Reglamento sobre Baterías de la Unión Europea y otras normas similares endurecieron requisitos sobre contenido de material reciclado, divulgación de huella de carbono y responsabilidad al término de vida.
Jereh ubicó su respuesta en una instalación inteligente de demostración de reciclaje de baterías en Zhengzhou, China. Desde el inicio de sus operaciones, esa planta procesó más de 15.000 toneladas de materia prima, mantuvo una tasa de utilización superior al 80% y alcanzó la rentabilidad durante el primer año de operación.
En el plano técnico, la tasa de recuperación de la masa negra y su pureza superaron el 98%. A la vez, la eficiencia de separación del cobre y el aluminio llegó hasta el 96%. La combinación de esos indicadores apuntó a respaldar la viabilidad del reciclaje de baterías a escala industrial.
La instalación de Zhengzhou también funcionó como plataforma de validación del Equipo de Reciclaje de Baterías de Litio 1.0 de la compañía. Con datos operativos “del mundo real”, el grupo desarrolló su nueva generación de Equipos de Reciclaje de Baterías de Litio 2.0 y presentó su Solución de Regeneración de Material de Cátodo LFP (fosfato de hierro y litio), orientada a mejorar la recuperación de valor de baterías al término de su vida útil.
El equipamiento 2.0 incrementa la capacidad anual de una sola línea en 50% y busca optimizar la seguridad operativa, la eficiencia y el desempeño ambiental. En paralelo, la solución de regeneración LFP reduce los costos de procesamiento en 40% mediante un proceso físico en seco, logra hasta 95% de eficiencia en la extracción, elimina la descarga de aguas residuales y disminuye las emisiones de carbono en aproximadamente 60%.
Más allá del desarrollo tecnológico, Jereh amplía su presencia mundial en reciclaje de baterías mediante alianzas localizadas en Corea del Sur, Australia, Hungría y los Estados Unidos. Tras la validación de la versión 1.0 en Zhengzhou, se prevé que los equipos 2.0 en Guangzhou y Chongqing comiencen a operar durante las próximas semanas, con planes de una implementación más extensa en mercados extranjeros.
En fecha reciente, el grupo firmó un acuerdo con Witthal Gulf para desarrollar de manera conjunta un proyecto de referencia de reciclaje de baterías de litio en Abu Dabi, mientras también colabora en la formulación de normas y marcos de seguridad para el reciclaje de baterías.
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