La llegada del Trofeo de la Copa Mundial de la FIFA se convirtió en una actividad orientada a la inclusión, a partir de una acción conjunta entre Coca-Cola y Agencia Social. La iniciativa se planteó como un espacio de participación para comunidades vulnerables, con una experiencia inmersiva alrededor del trofeo.
La convocatoria reunió a 40 invitados especiales. El grupo estuvo integrado por líderes comunitarios, personas con discapacidad y mujeres emprendedoras. La selección buscó representar distintos perfiles que suelen enfrentar barreras de acceso a eventos de estas características.
El eje de la propuesta fue acercar el trofeo a los participantes mediante una dinámica definida como experiencia inmersiva. En ese marco, la actividad se organizó en torno a la posibilidad de vivir un encuentro directo con el que se describió como “el galardón más importante del fútbol”.
El objetivo declarado de la acción fue “demostrar que el deporte es un puente para unir realidades y cumplir sueños”. Con esa formulación, la experiencia se apoyó en la idea del deporte como instancia de encuentro, con una convocatoria enfocada en perfiles vinculados a trabajo territorial, inclusión de personas con discapacidad y promoción de mujeres emprendedoras.
La propuesta también fue presentada como una iniciativa que articula propósito de marca e impacto social. En esa línea, el enfoque se centró en generar una instancia de inclusión alrededor de un símbolo reconocido del deporte, con un grupo reducido y definido de participantes.
El material compartido incluyó un enlace a un comunicado y contenido visual asociado a la actividad. No se informaron fecha, lugar ni detalles adicionales sobre el desarrollo de la experiencia, ni se consignaron nombres y cargos de voceros de Coca-Cola o de Agencia Social para atribuir declaraciones.
La iniciativa dejó como dato central la participación de 40 invitados especiales en una experiencia inmersiva vinculada al trofeo, con un objetivo explícito de inclusión.












