El mercado de bioinsumos en Argentina registró un crecimiento interanual del 10,9%, con una expansión sostenida en cultivos estratégicos como soja, maíz y trigo. Así se informó durante el Congreso Aapresid 2025, donde Federico Landgraf, director ejecutivo de la cámara CASAFE, presentó un informe que confirma esta tendencia.
Los bioinsumos, productos que incluyen microorganismos y sustancias naturales para mejorar la productividad agrícola, no compiten con los insumos de síntesis química sino que los complementan, favoreciendo una agricultura más eficiente y alineada con las demandas ambientales.
Proyección global y contexto local
Durante su exposición, Landgraf señaló que el mercado mundial de insumos biológicos alcanzará un valor estimado de US$ 31.800 millones para 2029. Este crecimiento global refleja la importancia creciente de estos productos en la agricultura a nivel internacional y su potencial impacto en la producción local.
El avance del mercado argentino se inserta en una tendencia global que busca alternativas más sustentables y amigables con el medio ambiente, sin comprometer la productividad del sector agropecuario. La adopción en cultivos clave evidencia una transformación hacia modelos de producción más integrados.
Complementariedad y beneficios ambientales
El directivo afirmó: “Los bioinsumos no compiten con los productos de síntesis química, sino que los complementan, impulsando una agricultura más eficiente y alineada con las demandas ambientales”. Esta complementariedad permite optimizar el uso de insumos tradicionales y mejorar la sustentabilidad de los sistemas productivos.
El informe presentado por CASAFE aporta datos relevantes para comprender la dinámica actual del sector y sus perspectivas de crecimiento. La consolidación de los bioinsumos como componente clave en la agricultura argentina se refleja en su adopción creciente y en la proyección positiva del mercado.












