FMI destaca el crecimiento no petrolero de Arabia Saudita en 2025
El informe resalta la expansión económica diversificada, la contención inflacionaria y la reducción histórica del desempleo en el Reino.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó el informe de las consultas del Artículo IV 2025 para Arabia Saudita, en el que se subraya la resiliencia económica del Reino frente a desafíos externos y el crecimiento sostenido de su sector no petrolero. El documento fue recibido positivamente por el Ministerio de Finanzas saudí y enfatiza la contención de la inflación y la reducción de la tasa de desempleo a niveles mínimos históricos.
El informe destaca avances en la transparencia fiscal, con mejoras en la divulgación de datos y el análisis de riesgos asociados a las finanzas públicas. Asimismo, valora la transición hacia una planificación financiera a mediano plazo y la implementación de techos de gasto proactivos para todas las entidades gubernamentales hasta 2030.
En el plano internacional, el FMI señala que el impacto directo de las tensiones comerciales globales sobre Arabia Saudita es limitado. Además, la demanda interna robusta y la flexibilización de los recortes de producción acordados por la OPEP+ contribuirán a sostener el crecimiento económico en un contexto de incertidumbre global creciente.
Crecimiento y diversificación económica
El informe subraya que la economía saudí mantiene un crecimiento sólido, impulsado principalmente por la inversión y el consumo privados. Se registra un aumento del producto interno bruto (PIB) real no petrolero del 4,5% en 2024, apoyado en sectores clave como el comercio minorista, la hospitalidad y la construcción. También se destaca un incremento interanual del 6,3% en la inversión privada no petrolera.
Para 2025, el FMI proyecta que, a pesar de la incertidumbre global y la caída esperada en los precios de las materias primas, la fuerte demanda interna seguirá siendo el principal motor del crecimiento. La entidad prevé un crecimiento real del PIB no petrolero del 3,4%, impulsado por la ejecución continua de los proyectos contemplados en la Visión Saudita 2030 y un sólido avance del crédito.
Políticas fiscales y planificación financiera
Los esfuerzos del Reino para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas ante posibles shocks externos reciben una valoración positiva en el informe. Se destaca el desarrollo de análisis de escenarios y planes proactivos que permiten enfrentar riesgos severos. En relación con la asignación de recursos, el FMI señala que “priorizar proyectos de alto impacto representa un enfoque inteligente para mantener la sostenibilidad fiscal”.
El avance hacia una planificación financiera a mediano plazo, con la fijación de techos de gasto para todas las entidades públicas hasta 2030, refleja un cambio en la gestión presupuestaria. Este mecanismo busca mejorar el control del gasto y la eficiencia en la inversión pública, aspectos centrales para la estabilidad macroeconómica.
Perspectivas y desafíos internacionales
El documento del FMI puntualiza que, pese a la creciente incertidumbre global, el Reino Saudita cuenta con condiciones internas favorables para sostener su crecimiento económico. La flexibilización de los recortes de producción de la OPEP+ permitirá ajustar la oferta petrolera, mientras que la demanda interna robusta compensará eventuales efectos negativos externos.
El Ministerio de Finanzas saudí expresó su satisfacción con el informe, que reconoce la capacidad del país para enfrentar choques externos y avanzar en la diversificación económica. La combinación de políticas fiscales prudentes, inversión estratégica y desarrollo del sector no petrolero son elementos centrales para mantener la estabilidad económica y el crecimiento en el mediano plazo.
En síntesis, el informe del FMI resalta la evolución positiva de Arabia Saudita en materia económica, con especial atención en la expansión de su economía no petrolera, el manejo de la inflación y la reducción del desempleo. La entidad internacional considera que las políticas implementadas y los planes a mediano plazo constituyen un marco adecuado para afrontar los desafíos futuros y sostener la estabilidad macroeconómica del Reino.

