Claves de la Conferencia sobre el Agua de la ONU
Del 22 al 24 de marzo de 2023 tendrá lugar en Nueva York esta conferencia. Han pasado casi cincuenta años desde la única realizada, celebrada en Mar de Plata en 1977. Desde entonces, las presiones sobre la cantidad y la calidad del agua han aumentado muchísimo.

Por Laura Movilla Pateiro (*)
La conferencia de 2023 llega en un momento crucial en el que ninguno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) sobre el agua va camino de cumplirse. Su lema lo refleja: “Nuestro momento decisivo: unir al mundo por el agua”.
¿Qué se va a discutir en esta conferencia? Todos y cada uno de los países del mundo se enfrentan a problemas hídricos. No es un problema exclusivo de los países menos desarrollados. Además, el agua está en el centro de casi todos los grandes problemas globales actuales, como el cambio climático, la pérdida de diversidad biológica, la contaminación, los desastres naturales, las migraciones o los conflictos armados.
En 2015, la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible estableció, en su ODS 6, seis metas ambiciosas para garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible para todos. Estas metas pretenden que todas las personas tengan acceso a servicios de agua y saneamiento adecuados, pero abarcan muchas más dimensiones del agua, a diferencia de los anteriores Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Las metas del ODS 6 también se dirigen a mejorar la calidad del agua ambiental y a promover su uso eficiente, a impulsar su gestión integrada, la cooperación y la protección de los ecosistemas. No se olvidan de las necesidades particulares de los países en desarrollo o de fomentar que las comunidades locales participen en la gestión del agua.
El agua también está relacionada con la mayoría de los demás ODS. Resulta igualmente clave para lograr otros objetivos internacionales como el Acuerdo de París sobre el cambio climático, el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030 y el recientemente aprobado Marco mundial Kunming-Montreal de la diversidad biológica.
Los progresos para lograr el ODS 6 han sido lentos, incluso antes de la pandemia de la covid-19. La pandemia puso en evidencia, además, la estrecha relación entre agua, higiene y salud. También las necesidades especiales de los colectivos más vulnerables.
En 2018, la Asamblea General de las Naciones Unidas lanzó el Decenio Internacional para la Acción “Agua para el Desarrollo Sostenible” (2018-2028). Con él se pretendía coordinar e impulsar los esfuerzos a nivel mundial para alcanzar la Agenda 2030. En 2023 hemos llegado a la mitad de ese decenio. El objetivo principal de la Conferencia sobre el Agua de las Naciones Unidas es evaluar cómo vamos en el logro de sus objetivos.
La Conferencia constituye así una oportunidad única para que la comunidad internacional se reúna y acelere la acción conjunta sobre el agua.
¿Cómo se va a desarrollar la Conferencia?
La Conferencia está copatrocinada por los Gobiernos de Tayikistán y los Países Bajos. Contará con una ceremonia de apertura y clausura, seis sesiones plenarias y cinco diálogos interactivos. También están programados eventos especiales de alto nivel y eventos paralelos organizados por los Estados, el sistema de las Naciones Unidas y otros actores.
En las seis sesiones plenarias, los Estados anunciarán sus compromisos, planes, medidas y buenas prácticas. En los cinco diálogos interactivos intervendrán también otros actores interesados.
Los diálogos pretenden identificar las dificultades para poner en marcha las actividades del Decenio y proponer las acciones necesarias para superarlas.
Para ayudar a enfocarlos, durante los trabajos preparatorios se han diseñado cuatro bloques temáticos sobre ODS específicos. En ellos se va a examinar el papel del agua en relación con la salud; el desarrollo sostenible; el clima, la resiliencia y el medio ambiente y la cooperación.
¿Cuál será el resultado?
No está previsto que se adopte ningún instrumento jurídico internacional de carácter vinculante. El documento final de la Conferencia contendrá, por un lado, un resumen o acta de los trabajos desarrollados. Por otro lado, integrará la llamada Agenda Global para la Acción.
La Agenda Global para la Acción reunirá los nuevos compromisos voluntarios de los Estados y de todos los actores interesados destinados a alcanzar el ODS 6 y otros objetivos y metas relacionados con el agua. Cualquier actor interesado puede registrar sus compromisos voluntarios en el formulario habilitado en la web de la conferencia. Se espera que los compromisos que salgan de esta reunión sirvan para transformar la acción de la comunidad internacional y aceleremos la consecución de los objetivos sobre el agua.
Esperemos que así sea y que el agua despierte exitosamente de la escasa atención que ha recibido a nivel global en las últimas décadas. 2023 señala la mitad del tiempo que nos queda para alcanzar el ODS 6 y otras metas sobre el agua. No tenemos ni un segundo que perder.
(*) Área de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales, Universidade de Vigo.
- Etiquetas
- onu
- Conferencia del Agua
Artículos relacionados

Foro Mundial por la Paz: expertos discuten el peso China-EE. UU. en la estabilidad global
En Beijing, el 14.º Foro Mundial por la Paz reunió a académicos de China, Estados Unidos e instituciones internacionales para debatir si la relación bilateral sigue ordenando el sistema internacional, con foco en el impacto de conflictos regionales, cambios de alianzas y decisiones de terceros países sobre la gobernanza global

El empleo en Estados Unidos decepciona y reconfigura expectativas sobre próximos pasos de la Fed
La economía estadounidense sumó 57.000 empleos en junio, por debajo de los 113.000 previstos, mientras el desempleo bajó a 4,2% por menor participación laboral y se revisaron a la baja meses previos, un combo que el mercado leyó como enfriamiento y que recorta la probabilidad de subas de tasas en el corto plazo

CAF activó un fondo para la recuperación y reconstrucción de Venezuela tras sismos
El banco de desarrollo creó el Fondo para la Recuperación y Reconstrucción de Venezuela tras los terremotos del 24 de junio, con un aporte inicial de US$ 1 millón y una donación previa de US$ 300.000, para canalizar contribuciones públicas y privadas hacia prioridades definidas por el Gobierno

