Aukus redefine la seguridad global desde el Indo-Pacífico
Una alianza estratégica entre Australia, Reino Unido y EE. UU. busca contener la expansión china en un escenario de poder fragmentado y tensiones crecientes.

La alianza Aukus, creada en 2021, encarna una nueva forma de cooperación estratégica en el Indo-Pacífico. Impulsada por la necesidad de equilibrar el ascenso de China, se inscribe en un orden internacional marcado por alianzas flexibles y liderazgos parciales. Su evolución dependerá del compromiso sostenido de sus miembros, en particular de Estados Unidos y Australia.
Aukus redefine la seguridad global desde el Indo-Pacífico
La alianza Aukus, conformada por Australia, Reino Unido y Estados Unidos, representa uno de los movimientos más audaces de la arquitectura estratégica contemporánea. Presentada en septiembre de 2021 como un pacto de seguridad, su objetivo inmediato —dotar a Australia de submarinos de propulsión nuclear— encierra un significado más profundo: reafirmar el liderazgo occidental frente al avance geopolítico de China en la región del Indo-Pacífico.
Desde entonces, Aukus se ha consolidado como un ejemplo de “minilateralismo”: cooperación entre pocos países con intereses comunes. No busca restaurar una hegemonía global estadounidense, sino ejercer un liderazgo focalizado. Así lo indica el documento publicado por el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), donde se analiza el papel de esta alianza en un orden global fragmentado.
La elección del Indo-Pacífico no es casual. La región es hoy el epicentro del comercio mundial. Por el estrecho de Malaca transita más del 30 % del comercio marítimo global, según el Foro Económico Mundial. Pero también es el escenario central de una competencia entre potencias: una China en expansión, que despliega poder naval y promueve instituciones alternativas al orden de Bretton Woods, frente a una coalición anglosajona decidida a contenerla.
El informe de CARI, firmado por Joaquín Campoy, recuerda que el concepto de “Indo-Pacífico” fue propuesto por el primer ministro japonés Shinzo Abe en 2007 como una nueva categoría geoestratégica. Desde entonces, ha sido adoptada por Estados Unidos, India y Australia como una zona prioritaria de acción.
Pero el avance de Aukus genera inquietudes. Países como Indonesia, Vietnam o los miembros de la ASEAN mantienen estrategias de no alineamiento, intentando preservar su autonomía sin caer en una lógica de bloques. Al mismo tiempo, el eventual regreso de Donald Trump a la presidencia de EE. UU., con su visión transaccional del poder y su escepticismo hacia las alianzas multilaterales, introduce una dosis de incertidumbre.
Australia, por su parte, ha anunciado un aumento del presupuesto militar hasta alcanzar el 2,3 % del PBI para 2033. Desde Washington, sectores del Pentágono insisten en acelerar ese objetivo hasta el 3,5 %. El desafío será sostener este esfuerzo en un contexto global volátil, sin erosionar la legitimidad regional de la alianza.
Como concluye el documento de CARI, Aukus no es la manifestación de una nueva hegemonía, sino el reflejo de un orden internacional que se organiza por zonas, temas y coaliciones. En ese esquema, el Indo-Pacífico se convierte en el epicentro de una rivalidad estratégica que definirá el equilibrio global en las próximas décadas.
Enlace al análisis completo de CARI: 👉 aquí.
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