Por Damián Vlassich (*)
El precio del oro alcanzó un máximo histórico durante la jornada de este lunes, impulsado principalmente por el aumento de las tensiones geopolíticas y la creciente presión política sobre la Reserva Federal. En este contexto, el metal precioso se comercializa por primera vez en el nivel de US% 5.000 por onza.
En los últimos 12 meses, el oro acumuló una suba cercana al 80% en dólares. A su vez, 2025 quedó registrado en los mercados financieros como el año en el que dejó de ser un simple activo de resguardo para transformarse en uno de los instrumentos más rentables, alcanzando su mejor desempeño anual desde 1979.
El “Efecto Trump” y la Geopolítica de la Incertidumbre
La política exterior de Estados Unidos, marcada por una agenda agresiva de aranceles comerciales, reavivó los temores inflacionarios a nivel global. Ante la posibilidad de que el comercio internacional se vea afectado o que el dólar pierda estabilidad, los inversores incrementaron su exposición al oro. A este escenario se sumaron las tensiones persistentes en Oriente Medio y la guerra en Ucrania, reforzando el rol del metal como principal activo de refugio en un contexto de alta volatilidad.
Fuertes compras de los Bancos Centrales
La demanda no provino únicamente de los inversores minoristas. Bancos centrales de distintas potencias, con China a la cabeza, avanzaron en una estrategia de diversificación de reservas, reduciendo su dependencia del dólar estadounidense mediante compras récord de oro. Esta fuerte demanda institucional estableció un piso elevado de precios, limitando las correcciones significativas a la baja.
El Giro de la Reserva Federal (Fed)
Con la inflación mostrando señales de estabilización bajo nuevas políticas económicas, la expectativa de una baja de tasas comenzó a materializarse. El oro mantiene una relación inversa con las tasas de interés: cuando estas descienden, el costo de oportunidad de mantener un activo que no paga intereses se reduce, incrementando su atractivo frente a los bonos del Tesoro.
En paralelo, esta semana el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, vinculó públicamente una investigación criminal en su contra con presiones de la Casa Blanca para forzar una reducción de tasas, denunciando un intento de vulnerar la independencia del organismo. Este factor añadió ruido institucional, debilitó al dólar y reforzó la presión alcista sobre el precio del oro.












