En los últimos diez años, el uso de criptomonedas en Argentina registró un cambio sustancial. De acuerdo con datos de Bitwage, en 2015 la totalidad de los usuarios locales cobraba a través de bitcoin, mientras que para 2025 esa cifra descendió al 5%. En contraste, el 82% de las preferencias actuales se concentra en stablecoins, monedas digitales cuyo valor está atado al dólar estadounidense.
El perfil del usuario argentino evolucionó de un enfoque especulativo, centrado en la volatilidad y el riesgo, hacia la búsqueda de estabilidad y previsibilidad. En 2020, bitcoin representaba el 49% de las elecciones en Bitwage y las stablecoins el 30%. Cinco años después, USDT sobre la red TRON lidera con el 27%, seguido por USDC con el 21%, USDC en Stellar con el 17%, USDT en Ethereum con el 12% y DAI con el 5%. El resto de las transacciones se distribuye entre dólares tradicionales y otras monedas.
Según Fabiano Dias, international business developer de Bitwage, “el usuario argentino prefiere la estabilidad sobre la volatilidad, pero sobre todo prioriza la previsibilidad”. Además, remarcó que “las stablecoins se consolidaron como una herramienta financiera, no como un activo de especulación”.
Este proceso no implica una salida del ecosistema cripto, sino una adopción más informada y diversificada. “Antes muchos elegían bitcoin para especular con el precio; hoy vemos que una parte creciente de los usuarios utiliza stablecoins para generar rendimiento a través de herramientas como el staking u otros productos financieros cripto”, señaló Guillermo Escudero, director de Argentina de Notbank by Cryptomkarket.
El avance de las stablecoins se interpreta como una forma de dolarización digital silenciosa, en la que miles de argentinos acuden a monedas digitales atadas al dólar para resguardar valor y mantener autonomía financiera, especialmente mediante billeteras digitales. Este fenómeno se enmarca en una larga tradición local de ahorro fuera del sistema formal.
Un informe del Fondo Monetario Internacional advierte que el crecimiento de las stablecoins es relevante a nivel global, aunque plantea desafíos en términos de sustitución de moneda y gobernanza.
Según datos de Coinbase, cerca de cinco millones de argentinos utilizan criptomonedas diariamente, lo que refleja la consolidación de los activos digitales como herramienta cotidiana y accesible.












