En el actual escenario económico argentino, caracterizado por inflación y fluctuaciones cambiarias, los plazos fijos tradicionales vuelven a captar el interés de los ahorristas. De acuerdo con datos recientes, la inflación mensual de agosto fue del 1,9% y el acumulado interanual llega a 33,6%.
Las tasas nominales anuales (TNA) que ofrecen los bancos para plazos fijos varían entre el 40% y el 55%, según la entidad seleccionada. Por ejemplo, Banco Nación propone una TNA del 47%, mientras que Reba, compañía financiera regulada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y perteneciente a Grupo Transatlántica, alcanza el 52% anual.
Según Vanesa Di Trolio, business manager de Reba, en los últimos tres meses el volumen de plazos fijos en la aplicación de la entidad creció un 280%. “Brinda certeza en los plazos y en los intereses a cobrar, lo que hoy en día es muy valorado por ahorristas que priorizan seguridad frente a la volatilidad”, señaló Di Trolio.
La operatoria de constitución puede realizarse de manera digital, permitiendo elegir entre plazos de 30 a 365 días y simular la inversión antes de concretarla, todo dentro de una plataforma regulada por el BCRA y la Comisión Nacional de Valores (CNV).
Un caso testigo: quien coloque $1.000.000 en un plazo fijo con una TNA de 52% podría obtener aproximadamente $520.000 de intereses en un año, monto que puede destinarse a diversas necesidades de consumo o inversión.
“Además de sumar valor al capital invertido, este instrumento ayuda a ordenar las finanzas personales y limita los famosos ‘gastos hormiga’”, concluyó Di Trolio.












