Deuda: se reanudan reuniones con grupos acreedores privados
En un marco fiscal de mejor calidad que el exigido por el FMI en el acuerdo contingente de 2003, se reúnen mañana jueves representantes de las partes. Esto, porque falta poco para que la SEC apruebe la oferta de canje elevada por Argentina.
A 120 días de los últimos contactos directos, se han dado cita en Nueva York el llamado “comité global” y las tres bancas que timonean la propuesta argentina (Merrill Lynch, Barclay’s, UBS Warburg). Se encontrarán en las oficinas de Bear Stearns, la firma que asesora a ese sector de bonistas.
Probablemente participen de las sesiones Sebastián Palla (subsecretario de Finanzas) y Federico Molina, representante financiero en Washington. Por las dudas, ayer el gobierno reiteró que no proyecta pagos en efectivos a los acreedores, en buena medida porque las “sanciones oblicuas” del Fondo Monetario –sentarse sobre la III revisión, postergar la cuarta y no desembolsar tramos del crédito contingente- afectan las disponibilidades del gobierno.
En cuanto al “comités”, sigue aferrado a una contrapropuesta tachada hace un tiempo de poco seria en Wall Street y la City, acerca de la cual ni siquiera Bear Stearns parece conforme. Contra la quita de 75% ofrecida por Argentina –algo alta-, el dúo Nicola Stock-Hans Humes pretende apenas 30% más un anticipo en efectivo por US$ 5.200, un monto absolutamente imposible. En realidad, de no ser por la actitud pro bonistas del FMI, este tipo de exageraciones no ocurriría.
Mientras, la situación fiscal continúa mejorando. Pese al pago del semiaguinaldo, el excedente primario del sector público orilla 3,5% del producto bruto interno y acumula $ 13.999 millones. Eso sumándole el superávit de 1.200 millones logrado en julio.
A 120 días de los últimos contactos directos, se han dado cita en Nueva York el llamado “comité global” y las tres bancas que timonean la propuesta argentina (Merrill Lynch, Barclay’s, UBS Warburg). Se encontrarán en las oficinas de Bear Stearns, la firma que asesora a ese sector de bonistas.
Probablemente participen de las sesiones Sebastián Palla (subsecretario de Finanzas) y Federico Molina, representante financiero en Washington. Por las dudas, ayer el gobierno reiteró que no proyecta pagos en efectivos a los acreedores, en buena medida porque las “sanciones oblicuas” del Fondo Monetario –sentarse sobre la III revisión, postergar la cuarta y no desembolsar tramos del crédito contingente- afectan las disponibilidades del gobierno.
En cuanto al “comités”, sigue aferrado a una contrapropuesta tachada hace un tiempo de poco seria en Wall Street y la City, acerca de la cual ni siquiera Bear Stearns parece conforme. Contra la quita de 75% ofrecida por Argentina –algo alta-, el dúo Nicola Stock-Hans Humes pretende apenas 30% más un anticipo en efectivo por US$ 5.200, un monto absolutamente imposible. En realidad, de no ser por la actitud pro bonistas del FMI, este tipo de exageraciones no ocurriría.
Mientras, la situación fiscal continúa mejorando. Pese al pago del semiaguinaldo, el excedente primario del sector público orilla 3,5% del producto bruto interno y acumula $ 13.999 millones. Eso sumándole el superávit de 1.200 millones logrado en julio.
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