La ciudad de Buenos Aires fue escenario de la conmemoración del Día Internacional del Sake el pasado primero de octubre, en paralelo con la Gastro Japo Food Week. En este contexto, una delegación de empresarios japoneses arribó con el propósito de difundir la cultura del sake y explorar oportunidades de negocio.
La elaboración tradicional de sake fue reconocida en diciembre de dos mil veinticuatro por la UNESCO como Patrimonio Cultural Intangible, lo que resalta su vínculo con las prácticas y la vida social japonesa. Este reconocimiento internacional apunta a promover los atractivos culturales de Japón en diferentes mercados.
El mercado global del sake experimenta un crecimiento sostenido, favorecido por la expansión de la gastronomía japonesa. Datos del Ministerio de Finanzas de Japón indican que Asia lidera la demanda con diecisiete millones y medio de litros exportados, seguida por Norteamérica, Europa y América Central y del Sur. En Argentina, la bebida gana popularidad gracias a una comunidad nikkei activa y una tendencia ascendente en bebidas fermentadas. Bonafide Research estima que el mercado local podría alcanzar los setenta y seis millones de dólares en dos mil veintiocho.
Jin Murato, gerente comercial de TOA Shoji, expresó: “Comenzamos a importar sake en 1985, cuando era algo desconocido para la mayoría. Hoy vemos cómo pasó de ser un secreto de unos pocos bares selectos a convertirse en una bebida que todos los bartenders quieren incluir en su carta”.
Durante la visita, la delegación japonesa de la región de Chubu presentó productos como sake junmai artesanal, whisky japonés, vinagres y salsa de soja premium. La ronda de negocios en Mercat Villa Crespo reunió a más de setenta referentes del sector gastronómico argentino, quienes degustaron productos y establecieron contactos para futuras alianzas. El encuentro, organizado por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), estuvo enmarcado en el Proyecto ALPS, que promueve estándares internacionales de inocuidad alimentaria.
El Sr. Ishibashi, director residente de JICA Argentina, remarcó: “Nos llena de alegría ver el interés que despertó esta misión. Estamos convencidos de que a partir de estos intercambios surgirán nuevos proyectos y vínculos que fortalecerán los lazos entre Argentina y Japón”.











