Pocas expectativas con la OMC
El consejo General de la Organización Mundial del Comercio (OMC) nombra en mayo nuevo director general. Pero desde el fracaso de la ronda de Doha en 2008 la organización no logra despertar el interés internacional por una amplia liberalización del comercio.
Hay nueve nominados para suceder a Pascal Lamy en el máximo cargo de la Organización, todos haciendo intensas campañas pero el mundo mira con indiferencia. Sin embargo, las cosas no están tan mal: el comercio luce bastante sano a pesar delos recientes vientos en contra, el proteccionismo no avanzó demasiado durante la crisis y el comercio global ha crecido más que la producción desde 2010. La OMC sigue siendo tan relevante como siempre en cuanto a monitorear acuerdos o saldar disputas pero su hija, la ronda Doha comenzó en 2001 y hasta ahora son todos fracasos.
La falta de un consenso general en el contexto de la ronda de Doha señala el fracaso general del proceso de liberalización comercial agrícola promovido por la OMC. La postura tradicional de la OMC que dice que “nada está acordado hasta que todo esté acordado†impidió que las conversaciones en 2008 concluyeran con al menos pequeños logros tangibles.
Pero la fuente principal de presión en el sistema multilateral es el cambio de la balanza económica de poder. Los mercados emergentes se hicieron presentes en las primeras reuniones de Doha rechazando ofertas de los países ricos que consideraban contrarias a sus intereses. Cada vez más esos países tendrán mayor influencia en las conversaciones futuras. Siete de los nueve nominados para reemplazar a Lamy son de países en desarrollo (Brasil, Indonesia y México entre ellos). China e India, a pesar de décadas de gran crecimiento siguen ranqueando como países de “ingresos medios†si se los mide por PBI per cápita. Se resisten, así, a abandonar las protecciones comerciales comunes a economías en desarrollo.
Y así, frustrados por el estancamiento de las conversaciones multilaterales, los países recurren a conversaciones regionales.
Los candidatos a presidir la OMC, quienes se resisten a declarar muerta la ronda Doha, dicen que los acuerdos regionales pueden crear una nueva sensación de urgencia sobre las conversaciones multilaterales. La amenaza del aislamiento podría instar a los mercados emergentes a reconsiderar su renuencia a liberalizar las partes fuertemente protegidas de sus economías. Ahora hay expectativas con respecto a una reunión ministerial de la OMC en diciembre en Bali. Se espera una apertura a la negociación fragmentada, con idea de lograr éxito donde se pueda para ir avanzando en el facilitamiento del comercio y reducir costos logísticos a través de cosas como armonización de controles fronterizos y simplificación de procedimientos aduaneros.
Artículos relacionados

Mills Capital analiza reforma del BCRA, inflación, actividad y estrategias de carry trade
El informe semanal de la firma pone el foco en cambios propuestos a la Carta Orgánica del Banco Central, el vínculo entre tipo de cambio e inflación y el posicionamiento de inversores en julio, con datos sobre futuros en $1.600 y flujos hacia fondos comunes de inversión

BBVA Research estima récord petrolero en 2025 y pone foco en infraestructura
El informe “Situación Petróleo y Gas” calcula que la producción de crudo llegó a 46,4 millones de m³ en 2025 y siguió en alza en 2026, con Neuquén como motor, mientras el shale oil ya explica 70% del total y la agenda se traslada a obras para sostener exportaciones y divisas

Energía Nuclear: La ventana de oportunidad para el despegue inversor de Argentina
El rediseño estratégico del sector atómico nacional y la posible privatización parcial de sus centrales marcan un punto de inflexión. Con el objetivo de modernizar la infraestructura existente, la nueva normativa ofrece al capital privado una oportunidad de inversión en un mercado con flujo de caja regulado y proyección a futuro. Por: Sebastián Álvarez, Socio en Brons & Salas.

