Las provincias contra más ajustes
Los gobiernos provinciales no aceptan más ajustes ni reducción de planes sociales o de salarios. Aspiran a la integración de políticas para reconstruir el tejido social del país.
Más allá de su color político, los gobiernos provinciales coinciden en que no están en condiciones de soportar nuevos ajustes en sus presupuestos. Se lo hicieron saber al gobierno federal no sólo los opositores, sino los responsables de la conducción de provincias aliancistas, como Chaco, Chubut, Mendoza y Catamarca.
Carlos Ruckauf, al que algunos comentaristas calificaron de “vocero espontáneo”, afirmó que las provincias justicialistas cumplirán cabalmente sus compromisos con el Poder Ejecutivo Nacional, pero que no podrían tolerar eventuales reducciones de los planes sociales o de los salarios.
Desde Córdoba, José Manuel de la Sota, eufórico por la saneada situación administrativa atribuida a la provincia, recordó que la reducción de impuestos aplicada por su gestión redundó en una inmediata mejora de la recaudación fiscal —” hemos utilizado bien los recursos”—dijo.
A todo esto trascendió el contenido del documento entregado a Graciela Fernández Meijide por los ministros y secretarios de Estado justicialistas que se reunieron con ella en Olivos.
Solicitan la constitución de un Gabinete Social Nacional para la integración de políticas que aporten a la reconstrucción del tejido social. Reclaman, asimismo, el refuerzo de la política alimentaria, la descentralización de las compras para beneficiar las economías regionales, el respeto a las autonomías provinciales y la articulación de un plan nacional, por lo menos anual, con la plena participación del interior del país.
De esta presentación no exenta de planteos críticos, surge la coincidencia de los mandatarios provinciales con la propuesta de Fernando de la Rúa y sus ministros, de convenir con todos los sectores una política de Estado que supere las contingencias temporales y se proyecte en el futuro.
Más allá de su color político, los gobiernos provinciales coinciden en que no están en condiciones de soportar nuevos ajustes en sus presupuestos. Se lo hicieron saber al gobierno federal no sólo los opositores, sino los responsables de la conducción de provincias aliancistas, como Chaco, Chubut, Mendoza y Catamarca.
Carlos Ruckauf, al que algunos comentaristas calificaron de “vocero espontáneo”, afirmó que las provincias justicialistas cumplirán cabalmente sus compromisos con el Poder Ejecutivo Nacional, pero que no podrían tolerar eventuales reducciones de los planes sociales o de los salarios.
Desde Córdoba, José Manuel de la Sota, eufórico por la saneada situación administrativa atribuida a la provincia, recordó que la reducción de impuestos aplicada por su gestión redundó en una inmediata mejora de la recaudación fiscal —” hemos utilizado bien los recursos”—dijo.
A todo esto trascendió el contenido del documento entregado a Graciela Fernández Meijide por los ministros y secretarios de Estado justicialistas que se reunieron con ella en Olivos.
Solicitan la constitución de un Gabinete Social Nacional para la integración de políticas que aporten a la reconstrucción del tejido social. Reclaman, asimismo, el refuerzo de la política alimentaria, la descentralización de las compras para beneficiar las economías regionales, el respeto a las autonomías provinciales y la articulación de un plan nacional, por lo menos anual, con la plena participación del interior del país.
De esta presentación no exenta de planteos críticos, surge la coincidencia de los mandatarios provinciales con la propuesta de Fernando de la Rúa y sus ministros, de convenir con todos los sectores una política de Estado que supere las contingencias temporales y se proyecte en el futuro.
Artículos relacionados

Dante Romano pone el foco en el clima de EE.UU. y la soja sin precio
Con compras chinas por 132.000 toneladas y otras 120.000 sin destino declarado, la soja encuentra sostén en la demanda mientras el buen clima en Estados Unidos presiona las cotizaciones, y en Argentina la cosecha avanza al 97,2% pero solo el 23% de la producción tiene precio fijado, con impacto en la comercialización local

Superávit comercial de mayo: el saldo trepó a US$ 3.504 millones
El intercambio comercial dejó en el quinto mes del año un saldo positivo récord para un mayo y extendió a 30 meses la racha de superávit, impulsado por exportaciones que alcanzaron US$ 9.537 millones y una baja interanual de 7,0% en importaciones, con la energía como principal aporte

Ejecución presupuestaria de la APN: superávit en mayo por giro extraordinario del BCRA
Los ingresos totales de la Administración Pública Nacional subieron 174,0% interanual en mayo de 2026, impulsados por $24,4 billones de utilidades transferidas por el BCRA, mientras el gasto total devengado se mantuvo en línea con la inflación y el resultado financiero fue superavitario, con diferencias relevantes al excluir ese ingreso extraordinario

