La crisis de los fondos buitres

La coyuntura actual está dominada por el arreglo con los holdouts y los indicadores adversos de actividad, entre los que se destaca la caída de la industria automotriz. Nadie espera un default de la deuda.

Más allá de los discursos que han afectado los ánimos de los tenedores de deuda, la realidad parece ser otra.

 

Los inversores no esperan un default de la Argentina. Se entiende que puede haber un arreglo entre partes y no habría una ola de juicios contra el Estado nacional.

 

Es cierto que rige la cláusula RUFO que imposibilita ofrecer una mejor propuesta a quienes quedaron afuera del canje, ya que los debería incluir a quienes aceptaron la propuesta del 2005 y 2010.

 

Sin embargo, la cláusula puede no valer en este caso, y es un concepto que en las transcripciones de los diálogos con el juez se puede destacar que no está contemplado que se incluya a los restantes bonistas.

 

Por otro lado, es improbable que haya demandas de todos los tenedores de deuda que quedaron afuera y, en el peor de los escenarios, seguramente habrá tiempo para elaborar una propuesta aceptable.

 

La novela por entregas de los holdouts sigue y hay que estudiarla a diario… , señala el artículo firmado por Eduardo Fracchia y Nicolás Bernabé, que se incluye en el informe económico de julio del área de economía del IAE Business School, dirigida por Fracchia.

 

¿Cómo es el contexto de la macro ante la amenaza jurídica de la crisis de los fondos buitres?

 

La inversión sigue en retraída y se espera mejor desempeño el año entrante por el descuento de una nueva administración. La obra pública no compensa el descenso de la inversión privada.

Pareciera que se termina la “paz cambiaria”. El dólar a 8,3 está muy quedado y no es sostenible. No sabemos cómo se concretará el proceso de devaluación del peso que obviamente influirá en la dinámica inflacionaria del segundo semestre. Parece que el gobierno no avanzará mucho en el frente de subsidios ni en el desmantelamiento del cepo cambiario. La tasa de desempleo tenderá a crecer en el segundo semestre siendo una variable sensible para que el gobierno reduzca la tasa de interés que el BCRA que ha subido con relativo éxito con el propósito de mantener las Reservas, evitando la fuga de divisas.

 

El consumo está estancado en coincidencia con la caída del índice de confianza del consumidor. El impacto de mayores tasas de interés profundizó el retroceso en bienes de consumo durables.

En síntesis dado este contexto macro señalamos los siguientes puntos a modo de resumen del documento de holdouts:

– Se subestimó el problema, parecía que la Corte Suprema americana nos iba a apoyar y no funcionó.

– No hay esquema de bancarrota (propuesta de Anne Krueger) en el sistema internacional a diferencia del concurso de acreedores privado ¿existe cierta laguna jurídica?

– Es muy jurídica y procesal toda la cuestión. Se van acercando las partes en una negociación que es compleja. El mercado descuenta a favor del arreglo y esto se ve en el precio de los bonos y acciones.

– Hay que buscar la imposición y que no sea voluntaria la decisión de pagar los

– Se ataca un problema pendiente, una verdadera espada de Damocles. Dar un punto final a este tema que arrancó en el default de 2001 es importante. Los vencimientos de deuda e intereses que se negocien van a comprometer la próxima administración.

– El riesgo país crece no solo por deuda que es acotada sino por entorno institucional. Acceso al mercado de capitales (línea ortodoxa) es el principal objetivo del arreglo.

– Bono Cupón PBI no se paga. Algunos cuestionan ahora su existencia que se decidió en época de Lavagna.

– Pagar con bonos puede arreglar el tema y sacaría presión sobre Reservas, es el caso YPF como modelo.

– Se critica la solución adoptada en 2005 y 2010. Aparece mucho mejor la reestructuración de deuda hecha por Uruguay.

– Lobby político del Tea Party ha sido relevante aparentemente para éxito de los buitres. El partido está abierto aún, no está la última palabra. No Malvinizar el problema, es clave cabeza fría al servicio del corazón caliente.

– Queda pendiente una discusión filosófica ¿Buitres funcionales o perjudiciales al Capitalismo? ¿Es condenable su existencia?

La trama

 

 

Junio de 2014 seguramente que quedará en la historia económica argentina. La Corte Suprema de Estados unidos rechazó considerar la causa que llevaron a cabo algunos tenedores de deuda que no habían entrado en los canjes de 2005 y 2010.

 

Es por ello que quedó vigente el fallo de primera instancia del juez norteamericano Griesa. El letrado se había pronunciado a favor de los litigantes, y ordenó que la Argentina cancele en efectivo lo solicitado por quienes rechazar los canjes previos.

 

Según fuentes oficiales la deuda que quedó afuera del canje es de U$S15000 millones. De hecho, dentro de quienes litigan no todos lo hicieron con jurisdicción de USA, pero más de la mitad se refiere a las leyes norteamericanas.

 

De cualquier manera, aun considerando la mitad de los U$S15000 millones, seguramente que muchos desistieron del proceso judicial. En fin, concretamente hubo un fallo favorable para los holdouts por U$S1330 millones.

 

Además, advierten que se les puede sumar otro fallo desfavorable para la Argentina por U$S 2700 millones. Salvo el fallo del juez Griesa no hubo más avances con otros tenedores de deuda. Por consiguiente, todavía, cualquier obligación de pago demoraría más.

Los intentos para volver al mercado de capitales parecen haber fracasado ante la última decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos.

 

El acuerdo con el Club de Paris, el pago a Repsol por YPF, como también las nuevas series de IPC y PBI elaboradas no sirve de nada si hay un default técnico.

 

Sin embargo, todavía quedan esperanzas para cumplir el objetivo. Es cierto que el proceso de negociación con el Club de Paris y con Repsol no parece haber sido tan favorable para la Argentina, pero sin lugar a dudas que incluyen un plan para volver a tomar deuda con el exterior.

 

Con seguridad que las favorables condiciones que se dieron a los dos acreedores (tanto Repsol como el club de Paris) habrán llamado la atención de los holdouts. Seguramente que no fue una estrategia correcta, dado que era de esperar el reclamo de quienes no han cobrado nada.

 

Además, seguramente podría haber hecho irritar a muchos bonistas que no necesariamente son “buitres”.

Por un lado, la decisión del máximo tribunal abre un panorama incierto, pero por otro es una oportunidad para que Argentina retome de forma rápida el mercado de capitales. Esto es así porque fuerza a llegar a una solución rápida.

Los intereses de deuda no deberían ser un problema para el país. Según la última publicación de estadística de deuda, los vencimientos de intereses por la deuda pública neta, la cual excluye los acreedores que son agencias del sector público, solo representarían 0,7% del PBI en 2014. Si aún le sumaríamos el vencimiento de capital el porcentaje llegaría a 1,6% del PBI. En el caso de incluir el pago a Repsol y al Club de Paris, los vencimientos de intereses y capital sumarían en promedio más del 0,6%.

En términos relativos, los vencimientos de intereses no son elevados. Se debe tener en cuenta que no está en consideración la deuda pública intra-sector público, que representa una proporción muy elevada en la deuda pública.

 

Sin embargo, los compromisos hacia los privados, y a los organismos públicos parecen estar comprometidos más por cuentas públicas deficitarias, y reservas cada vez más reducidas.

 

En este sentido, tampoco ayuda la actividad económica que se encuentra estancada desde hace meses.

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