Expectativas volátiles mirando al tribunal de Nueva York

La marcha de la economía y de los mercados fluctuará durante las próximas semanas según como evolucionen las tratativas con los holdouts, en el marco del cumplimiento del fallo del juez Griesa, según IAEF.  

El proceso de llegar a un acuerdo en los términos de pago de la sentencia será complejo, tanto en cuestiones económicas, financieras y jurídicas de fondo (montos, distribución entre efectivo y bonos, características de éstos en plazo e interés, etc.) como de procedimiento, incluyendo en esto la situación de los bonistas que ingresaron al canje, la cláusula RUFO, etc.

 

Por ello, es previsible que las conversaciones se desarrollen en un contexto de cambios frecuentes que agreguen volatilidad en los mercados, evalúa el Instituto Argentino de Ejecutivos en Finanzas.

 

Un escenario de ruptura hubiese implicado una suerte de default con serias consecuencias para la economía: un tipo de cambio real mucho más elevado que el actual para obtener las divisas necesarias para el funcionamiento de una economía sin acceso al crédito financiero y aún comercial. Ello provocaría, a su vez, una contracción muy fuerte de la actividad económica que debería ajustarse a un nivel de financiamiento sustancialmente más bajo.

 

Precisamente, la estrategia oficial desde hace varios meses ha sido lograr mejorar las condiciones de acceso a los mercados (acuerdos en el CIADI, Repsol, Club de París, etc.), siendo la cuestión de los holdouts la última valla que nos separaría del mencionado acceso a los mercados.

 

Sin embargo, la agenda de la economía doméstica en el segundo semestre es, de por sí sola, harto compleja.

 

El déficit fiscal -excluyendo ingresos de rentas- es de $ 143.000 millones, $ 93.000 sólo entre octubre y diciembre.

 

Ello provocará una fuerte expansión monetaria en momentos en que la preferencia de los agentes económicos por activos en pesos declina.

 

Todo ello hace esperar una política sostenida de esterilización por parte del BCRA, más allá de la tregua que tomó en junio.

 

En otros términos, un desplazamiento del sector privado del crédito interno, que afectaría negativamente la actividad económica de las empresas.

 

La resolución de esta transición es un factor de incertidumbre para las decisiones empresarias de producción e inversión en el período que media hasta las próximas elecciones.

 

En otros términos, la solución con los holdouts sin violar la cláusula RUFO es una condición necesaria, pero no suficiente para ingresos de fondos masivos significativos.

 

 

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