La Fundación Mediterránea presentó un documento titulado “El cambio estructural requiere un acuerdo con provincias”, en el que se examinan los desafíos que enfrenta la economía argentina tras los recientes avances en el frente fiscal.
De acuerdo con el informe, la estabilidad macroeconómica abre la posibilidad de superar las crisis recurrentes relacionadas con la escasez de divisas. El principal desafío consiste en convertir esa estabilidad en crecimiento sostenido, evitando desequilibrios en la competitividad y tensiones regionales que puedan afectar el nuevo esquema macroeconómico.
El documento señala que el equilibrio fiscal, junto con el aumento previsto de exportaciones derivado de los sectores de energía y minería, “podrían reducir el riesgo de crisis externas y estabilizar la economía en el mediano plazo”. Sin embargo, el análisis advierte que un mayor ingreso de dólares puede traducirse en un tipo de cambio real bajo y salarios en dólares más altos, lo que podría impactar la competitividad de industrias y servicios intensivos en empleo, fenómeno identificado como “enfermedad holandesa”.
En ese sentido, la Fundación Mediterránea destaca que numerosas reformas estructurales, como las vinculadas a los ámbitos tributario, laboral, de infraestructura y tributos locales, requieren definiciones a nivel provincial. El informe sostiene: “Sin incentivos claros, su implementación enfrenta fuertes costos políticos”.
De este modo, el rol de las provincias resulta central para la viabilidad de las reformas que buscan consolidar la transformación estructural del país, según informó la entidad.












