La Fundación Mediterránea, presidida por María Pía Astori, difundió un informe titulado “Del riesgo político al rally financiero: qué cambió tras el 26-O”, en el que se expone un diagnóstico sobre el contexto político y financiero luego de la última victoria oficialista.
De acuerdo con el análisis, el resultado electoral reconfiguró el panorama político y redujo el riesgo percibido en los mercados. El informe identifica efectos inmediatos como el “alivio cambiario, derrumbe de tasas y mejora de bonos”. Sin embargo, advierte que el principal desafío será “sostener la pax financiera mientras se avanza en reformas y en la acumulación de reservas”.
El documento destaca que el Gobierno “ganó margen en el Congreso y pasa de una posición defensiva a una más ofensiva, con mayor capacidad para impulsar las reformas estructurales que estaban pendientes”. Asimismo, resalta que el apoyo externo y el resultado electoral contribuyeron a estabilizar el dólar y reducir la brecha cambiaria, mejorando las expectativas de corto plazo.
Según el informe, “las tasas y el riesgo país bajaron con fuerza, mientras los bonos recuperaron terreno”. No obstante, la Fundación considera clave “consolidar esa mejora con acumulación de reservas y señales de previsibilidad”.
La entidad concluye que el reto central será “convertir el rally financiero en estabilidad duradera, con reservas, coordinación BCRA-Tesoro y acuerdos políticos para las reformas”, según informó la Fundación Mediterránea.












