jueves, 12 de febrero de 2026

Forestoindustria: repunte de actividad en 2025 y empleo en baja

Un análisis de Fundación Mediterránea advierte que el sector muestra señales de recuperación tras el piso de 2023–2024, pero mantiene un desempeño laboral inferior al del empleo registrado total y concentra sus principales desafíos en las PyMEs orientadas al mercado interno, con impacto en inversión, logística y costos energéticos

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La forestoindustria argentina exhibe señales de recuperación en 2025 luego de tocar un piso en 2023–2024, aunque el empleo registrado del sector continúa en retroceso y el mayor desafío se concentra en las PyMEs orientadas al mercado interno. El diagnóstico forma parte del artículo “Forestoindustria: ¿alcanza la recuperación para volver a crecer?”, de Fundación Mediterránea, presidida por María Pía Astori.

Entre 2010 y 2023, el empleo registrado total creció 14% en la economía argentina, mientras que en la forestoindustria cayó 4%. La contracción continuó en los últimos dos años: el sector registró una baja de 3,1% en 2024 y de 1,3% en 2025. En el mismo período, el empleo total registró una nueva caída en 2024 y una leve recuperación en 2025 (+0,3%).

El texto también describe la estructura del empleo sectorial. La actividad llegó a explicar más de 100 mil puestos de trabajo registrados a nivel nacional en 2011 y 2012, y actualmente registra aproximadamente 90 mil. En los últimos tres años se observa una caída del orden del 5% al 7% en los subsectores de silvicultura, aserrado, productos de madera y papel, con la excepción del sector de muebles, donde el empleo cayó en 2024 y se recuperó rápidamente en 2025.

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En el plano de la producción, el Índice de Producción Industrial de Madera (IPI Madera) cayó 6% en 2023, explicado por la baja de la demanda del sector de la construcción (-4%) y por la caída de las exportaciones (-19%). En 2024, el sector maderero tuvo una contracción de 14%, principalmente por la caída del 27% en la actividad de la construcción, que no pudo ser compensada totalmente por exportaciones que crecieron 18%.

En 2025, el índice industrial sectorial creció 12%, con crecimiento de las exportaciones y cierta recuperación de la construcción. Además, la superficie autorizada a construir mostró una pequeña recuperación (+7% anual), un indicador utilizado para anticipar la demanda de materiales.

El mayor desafío, de acuerdo con el análisis, está en las PyMEs enfocadas en el mercado interno, que enfrentan cambios tecnológicos en la construcción, costos logísticos y energéticos elevados y exigencias de reconversión para acceder a mercados externos. En esa agenda aparecen el financiamiento —para capital de trabajo e innovación tecnológica—, la reducción de costos logísticos hacia los puertos de Zárate o Buenos Aires, el costo de la energía eléctrica y la necesidad de certificaciones ambientales exigidas en mercados de destino.

En el marco de reformas legislativas en discusión, el texto incorpora el RIMI (Régimen de Incentivos a las Inversiones Medianas) como propuesta para cerrar la brecha con proyectos alcanzados por el RIGI. “El RIMI (Régimen de Incentivos a las Inversiones Medianas) surge como una propuesta para cerrar la brecha con los grandes proyectos”, escribió Gerardo Alonso Schwarz, economista jefe del Ieral NEA.

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