Alberto Flamarique, el ministro de Trabajo, y Rodolfo Daer, titular de la CGT oficial, establecieron bases para impulsar el diálogo social. La iniciativa logró el apoyo entusiasta del secretario general de la Organización Internacional del Trabajo, el chileno Juan Somavía. Serán protagonistas, además del gobierno, los sindicatos y los empresarios nacionales.
Cuando la información llegó a Buenos Aires, la CGT disidente, por boca del titular de la UTA, Juan Palacios, reclamó la participación de todos los sectores para que el diálogo resulte viable. Es sabido que Hugo Moyano mantiene abiertos canales de comunicación con Raúl Alfonsín y con Federico Storani. A ellos hizo llegar un borrador con las pretensiones de la central disidente: subsidio de emergencia para un millón de desocupados, aumento de la jubilación mínima, eliminación del IVA para los productos de la canasta familiar. Una propuesta de máxima.
Alberto Flamarique, el ministro de Trabajo, y Rodolfo Daer, titular de la CGT oficial, establecieron bases para impulsar el diálogo social. La iniciativa logró el apoyo entusiasta del secretario general de la Organización Internacional del Trabajo, el chileno Juan Somavía. Serán protagonistas, además del gobierno, los sindicatos y los empresarios nacionales.
Cuando la información llegó a Buenos Aires, la CGT disidente, por boca del titular de la UTA, Juan Palacios, reclamó la participación de todos los sectores para que el diálogo resulte viable. Es sabido que Hugo Moyano mantiene abiertos canales de comunicación con Raúl Alfonsín y con Federico Storani. A ellos hizo llegar un borrador con las pretensiones de la central disidente: subsidio de emergencia para un millón de desocupados, aumento de la jubilación mínima, eliminación del IVA para los productos de la canasta familiar. Una propuesta de máxima.