La industria textil argentina registró en noviembre de 2025 una caída interanual del 36,7% en su nivel de actividad y operó con una utilización de la capacidad instalada del 29,2%, el peor desempeño entre los sectores industriales. Los datos surgen del último informe económico de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), fechado en Buenos Aires el 2 de febrero de 2026.
El retroceso del sector se ubicó por encima de la contracción del 8,7% observada en el total de la industria. En el acumulado de enero a noviembre, la actividad textil se contrajo 6,4%, mientras que la industria en su conjunto mostró un crecimiento del 2,0%.
En paralelo, la utilización de la capacidad instalada —un indicador que mide qué proporción del equipamiento productivo efectivamente se usa— se ubicó en 29,2% durante noviembre. Ese nivel implicó una baja de 3,3 puntos porcentuales frente al mes anterior y de 19 puntos en la comparación interanual, con registros similares a los observados en mayo de 2020.
El informe ubicó el desempeño en un contexto marcado por la apertura de importaciones, la caída del poder adquisitivo y el elevado costo de producir en el país. En ese marco, el documento señaló un impacto directo en el empleo formal.
Entre septiembre y octubre de 2025 se perdieron 2.000 puestos de trabajo formales. Con datos de la Secretaría de Trabajo, el relevamiento consignó que en octubre de 2025 el sector textil, confección, cuero y calzado alcanzó 103.000 empleos formales, 10.000 menos que en el mismo período de 2024. Desde diciembre de 2023, la pérdida acumulada superó los 18.000 puestos.
A pesar de ese escenario, durante 2025 se realizaron compras de maquinaria importada por US$ 175 millones, monto superior al registrado en 2024. Sobre el marco de políticas, Luis Tendlarz, presidente de FITA, afirmó: “Debemos equilibrar la cancha”, dijo Luis Tendlarz, presidente de FITA.











