Finalmente, ¿qué ocurrió en la Cumbre de Panamá?
Estaba claro que habría un ritual y un desarrollo previsible con una situación inédita y dos grandes actores sobre el escenario: el deshielo, después de 50 años de congelamiento, de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, con los movimientos ceremoniales a cargo de Barack Obama y de Raúl Castro.
Pero nadie imaginaba la envergadura y peso de la ceremonia que consumió la atención de todos los protagonistas regionales y que no dejó margen – salvo para algunas diatribas antiestadounidenses- para otros temas importantes que estaban en la agenda.
El primer actor fue, sin dudas, Barack Obama. Se reunió durante casi hora y media con el presidente cubano, lo elogió y reconoció que la de Washington había sido una política equivocada hacia la isla caribeña.
Abogó en su discurso en la Cumbre de Panamá por los derechos humanos y ciudadanos en todo el continente, se hizo tiempo para compartir con varios mandatarios, participó de la cena de gala con el presidente uruguayo Tabaré Vázquez a su diestra, invitó a la asediada Dilma Rouseff a visitarlo en la Casa Blanca en julio venidero, y no estuvo presente en los debates cuando lo criticaron los presidentes de Ecuador, Bolivia y Argentina.
El mismo Nicolás Maduro –que parecía comerse los chicos crudos en las instancias previas a la reunión- encontró un hueco para encontrarse con Obama entre bambalinas y pedirle que levantara las recientes sanciones contra personalidades de su gobierno.
Una visión posible de los resultados del encuentro, es que fue un claro triunfo diplomático para Estados Unidos y también para Barack Obama, ayudados –aunque parezca increíble- por la propia Cuba que pidió a los países amigos que no velaran el resonante éxito del acuerdo con Washington.
Lo cierto es que Venezuela y Maduro no tuvieron respuesta, que Cuba – por el momento- sigue estando en la lista estadounidense de países terroristas, y que no se tocó el tema corrupción (para alivio de Dilma y de Petrobras).
Un líder que nació dos años después de la Revolución cubana de 1959, condujo el inicio de la normalización. Y un viejo guerrillero en traje de estadista, le dio sus plácemes. Ante la dificultad inmensa que afronta Venezuela por la caída brutal en el precio del petróleo, es evidente que no podrá continuar asistiendo a la isla caribeña. Tal vez – a cambio de otras demandas, naturalmente- sea el shale oil & gas estadounidense el que permita superar el trance.
- Etiquetas
- barackobama
- raúlcastro
- cumbreaméricas
Artículos relacionados

El petróleo saltó 9% por el bloqueo a Irán y arrastró a Wall Street
La suba del Brent a US$ 82,89 y del WTI a US$ 73,81 se combinó con bajas en acciones tecnológicas y renovó la atención sobre costos logísticos e inflación, mientras en Argentina el mercado asimiló pagos soberanos por US$ 2.500 millones y el riesgo país cerró en 405 puntos básicos

Encuesta UdeSA: 30% de satisfacción con la marcha del país en julio
La Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública de la Universidad de San Andrés relevó 1.000 casos online entre el 3 y el 8 de julio de 2026 y ubicó en 34% la aprobación al gobierno de Javier Milei, con diferencias por género y un mapa de preocupaciones liderado por trabajo y corrupción

El ONAC advierte que 88,7% de compromisos climáticos del país está fuera de trayectoria
La segunda actualización del Observatorio Nacional de Acción Climática evaluó 115 objetivos asumidos por el Estado nacional y detectó que 102 no avanzan al ritmo requerido o ya fueron incumplidos, un diagnóstico que suma presión sobre la implementación de políticas climáticas con horizonte 2030

