El poder adquisitivo de los principales grupos que perciben ingresos formales en Argentina mostró una marcada heterogeneidad en su evolución entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025, según un informe realizado por Nadin Argañaraz. El estudio abarca a empleados privados registrados, empleados públicos nacionales y provinciales, jubilados (tanto los que perciben solo haberes como los que reciben un haber mínimo más el bono) y beneficiarios de la asignación universal por hijo (AUH).
En la comparación entre diciembre de 2025 y noviembre de 2023, los empleados públicos nacionales registraron la mayor pérdida de poder adquisitivo, con una caída del 33%. Los empleados públicos provinciales tuvieron una baja del 6,5%, mientras que los jubilados que cobran el haber mínimo y bono perdieron 7,5%. Los trabajadores privados registrados mantuvieron casi sin cambios su poder adquisitivo, con una leve baja del 0,9%.
Por el contrario, los jubilados que cobran únicamente haberes experimentaron una mejora real del 9,3%. Los beneficiarios de la AUH duplicaron su poder adquisitivo respecto a noviembre de 2023, constituyéndose en el grupo con mayor incremento en el ingreso real durante el período. “Al mayor aumento real lo tuvieron los receptores de AUH y a la mayor pérdida real la registraron los empleados públicos nacionales”, señala el informe.
En el análisis anual, cinco de los seis grupos perdieron poder adquisitivo en 2025 respecto a 2023. Solo los receptores de la AUH presentaron un aumento real, con una mejora del 67,2% en el poder adquisitivo anual. Los empleados públicos nacionales acumularon una pérdida del 33,5%, y los empleados públicos provinciales del 10,9%.
De cara a 2026, el informe anticipa que no se prevén cambios significativos en estas tendencias, con una leve suba real en los haberes jubilatorios y en la AUH, y restricciones presupuestarias en el sector público.












