martes, 13 de enero de 2026

Costos de insumos industriales en Argentina.

Más de la mitad de los insumos clave para la industria local son más caros que en países vecinos, según un estudio comparativo de la Fundación Mediterránea.

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La fundación con domicilio en la Ciudad de Córdoba,  publicó un análisis sobre la competitividad industrial en Argentina, señalando que los costos de insumos resultan superiores a los de países competidores. El informe se basa en una comparación internacional de precios que incluye 17 bienes y servicios en seis países de la región.

El estudio revela que en el 51% de los casos los insumos industriales argentinos son más caros que en los mercados analizados. La comparación abarca tanto bienes como servicios esenciales para la producción, incluyendo salarios de programadores y costos energéticos.

Entre los países evaluados, Brasil presenta precios más bajos en el 59% de los insumos considerados, lo que evidencia una desventaja competitiva para la industria nacional. Chile y otros socios comerciales también muestran costos inferiores en varios rubros, según informó la entidad.

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Impacto sobre la competitividad industrial

El incremento en los costos de insumos representa un obstáculo para la competitividad de las empresas locales frente a sus pares regionales. Esto se debe a que los costos de producción más elevados reducen el margen operativo y dificultan la inserción en mercados externos.

La Fundación Mediterránea considera que para revertir esta situación es necesario avanzar con reformas microeconómicas orientadas a modificar la estructura de costos. Entre las medidas sugeridas se incluyen la reducción de costos energéticos y la mejora en la formación y retención de talento especializado.

Además, se destaca la necesidad de acelerar reformas estructurales para garantizar un entorno más favorable a la industria, con políticas que promuevan la eficiencia y la innovación tecnológica.

Análisis de insumos y servicios clave

El informe detalla que los insumos industriales incluyen materias primas, componentes y servicios esenciales para la operación de las fábricas. Entre estos, los servicios relacionados con tecnología y energía resultan especialmente significativos por su impacto en la productividad.

El costo de la energía eléctrica, fundamental para la manufactura, se encuentra entre los más elevados respecto a los países comparados. Asimismo, los salarios de programadores especializados, necesarios para la transformación digital y desarrollo de soluciones tecnológicas, presentan costos superiores.

Estas diferencias generan un efecto en cadena que afecta la competitividad de sectores intensivos en tecnología y energía, limitando la capacidad de innovación y adaptación a nuevos mercados.

Recomendaciones y perspectivas

La Fundación Mediterránea plantea que la competitividad industrial depende en gran medida de la eficiencia en la gestión de costos. Por ello, insta a implementar reformas que permitan mejorar la estructura de costos y lograr una mayor integración regional.

Enfatiza la importancia de políticas públicas que faciliten la reducción de costos energéticos y mejoren las condiciones salariales en sectores estratégicos, sin afectar la productividad. También resalta el papel de la capacitación y la adopción de nuevas tecnologías para fortalecer la industria.

«La transformación profunda en la estructura de costos es indispensable para aumentar la competitividad», expresó María Pía Astori, presidenta de la Fundación Mediterránea.

La entidad concluye que la mejora de la competitividad industrial es un desafío clave para el desarrollo económico argentino y requiere un compromiso conjunto del sector público y privado.

 

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