Con Boris Johnson no habrá "Brexit blando"
Con el nuevo Primer Ministro el escenario sin acuerdo es más probable que nunca.

Si al 31 de diciembre no logró acordar otros términos con el bloque europeo, el Brexit será duro. Brexit duro quiere decir salir de un día para otro del Mercado Único y de la Unión Aduanera, o sea, de los dos instrumentos principales de política comercial del bloque. En su primer discurso como Primer Ministro sugirió renegociar el acuerdo en los meses de aquí a octubre y
la total remoción de la llamada "Irish Backstop"
. Ese fue el problema que hizo descarrilar el acuerdo del Brexit. Esta ruptura entre el Reino Unido y la Unión Europea podría interrumpir un proceso de paz que ya lleva 20 años en Irlanda del Norte.
El problema de Irlanda
Por qué fue la manzana de la discordia en el proceso del Brexit
Durante 30 años Derry y muchas otras ciudades de Irlanda del Norte vivieron hechos violentos entre los "unionistas", en su mayoría protestantes e identificados con el Reino Unido, y los "nacionalistas", en su mayoría católicos e identificados con la nacionalidad irlandesa, y que además buscaban la unificación de toda Irlanda. Las décadas de violencia, que incluyeron ataques perpetrados tanto por grupos paramilitares nacionalistas como unionistas dejaron un saldo de casi 3.600 muertes. La mayoría de la población de ambos bandos, si bien no participaba en el conflicto, era víctima de explosiones y tiroteos. La grieta era profunda. Un ejemplo: Los unionistas llamaban "Londonderry" a la segunda ciudad de Irlanda del Norte. Los nacionalistas, simplemente "Derry". Esa doble nomenclatura se mantiene hasta ahora. El conflicto terminó formalmente con el Acuerdo del Viernes Santo en 1998. Pero ese acuerdo de paz no logró borrar las profundas grietas dentro de Irlanda del Norte y las tensiones persisten. Y ahora el Brexit – la decisión del Reino Unido de abandonar la Unión Europea -- amenaza con volver a despertar viejos agravios y desbaratar la paz entre ambos bandos en Irlanda del Norte. El problema gira alrededor de las 310 millas de la frontera que separa a Irlanda del Norte – que es parte del Reino Unido – de la República de Irlanda, que es un país independiente y también miembro de la Unión Europea. Esa frontera fue muy militarizada durante los días del conflicto, no solo como símbolo de las luchas sino también como objeto de ataque por parte de grupos paramilitares nacionalistas. Un pilar fundamental del
Acuerdo del Viernes Santo
que terminó el conflicto era
aumentar la cooperación entre Irlanda del Norte e Irlanda
. Eso significaba
suavizar la frontera entre ambas
. La Unión Europea fortaleció esa tregua y sus reglas sobre comercio y movimiento de personas crearon las condiciones para el acercamiento entre Irlanda y el Reino Unido. Se demolieron las torres de control y desaparecieron los puestos fronterizos. Ahora, la frontera es prácticamente invisible. Que siga así o no es el problema más crítico en las negociaciones entre Gran Bretaña y la UE. Cuando ambas se separen, la frontera irlandesa se convertirá en el único punto de contacto terrestre entre Gran Bretaña y Europa. Este tema forma parte de lo que se conoce en inglés como
"Irish Backstop," que es una garantía de que una frontera irlandesa "dura" – que significa puestos fronterizos de control para quienes lo cruzan – no será implementada cuando se separen la UE y Gran Bretaña.
Si se instala una frontera dura, muchos temen que podría volver a inflamar las tensiones todavía latentes y renazcan los conflictos. Rodeado por miembros de su nuevo gabinete, todos mucho más pro Brexit, Boris Jonson insistió en que
no aceptará ninguna versión de
Irish Backstop
.
Artículos relacionados

El petróleo saltó 9% por el bloqueo a Irán y arrastró a Wall Street
La suba del Brent a US$ 82,89 y del WTI a US$ 73,81 se combinó con bajas en acciones tecnológicas y renovó la atención sobre costos logísticos e inflación, mientras en Argentina el mercado asimiló pagos soberanos por US$ 2.500 millones y el riesgo país cerró en 405 puntos básicos

Encuesta UdeSA: 30% de satisfacción con la marcha del país en julio
La Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública de la Universidad de San Andrés relevó 1.000 casos online entre el 3 y el 8 de julio de 2026 y ubicó en 34% la aprobación al gobierno de Javier Milei, con diferencias por género y un mapa de preocupaciones liderado por trabajo y corrupción

El ONAC advierte que 88,7% de compromisos climáticos del país está fuera de trayectoria
La segunda actualización del Observatorio Nacional de Acción Climática evaluó 115 objetivos asumidos por el Estado nacional y detectó que 102 no avanzan al ritmo requerido o ya fueron incumplidos, un diagnóstico que suma presión sobre la implementación de políticas climáticas con horizonte 2030

