Comercio exterior: el superávit se reduce pese a la racha positiva
En julio, Argentina registró su vigésimo mes consecutivo de saldo positivo en la balanza comercial. Sin embargo, el superávit acumulado cayó 69% respecto al año pasado, presionado por un fuerte aumento de las importaciones.

Argentina cerró julio de 2025 con un superávit comercial de US$ 988 millones, el más alto del año, según el Monitor Comex Argentino elaborado por el Instituto de Estrategia Internacional con base en datos del Indec. Con este resultado, el país encadenó veinte meses de saldo positivo.
No obstante, la tendencia muestra señales de deterioro: entre enero y julio el superávit acumulado fue de US$ 3.750 millones, muy por debajo de los US$ 12.201 millones del mismo período de 2024. La causa principal fue el fuerte incremento de las importaciones, que crecieron 31,7% interanual, frente a un avance de apenas 4,6% en las exportaciones.
Exportaciones: primarios al alza, energía en baja
En julio las ventas externas totalizaron US$ 7.727 millones, con un crecimiento interanual de 7,5%. El aumento obedeció tanto a mayores cantidades (+6,2%) como a una mejora de precios (+1,3%).
Los productos primarios lideraron con un alza de 22,8% y se destacaron maíz en grano (US$ 768 millones), harina y pellets de soja (US$ 737 millones), aceite de soja en bruto (US$ 628 millones) y porotos de soja (US$ 521 millones).
Las manufacturas de origen agropecuario también mostraron dinamismo (+5,3%), mientras que las manufacturas industriales crecieron en valor (+4,7%) gracias a precios más altos, aunque con una caída en volúmenes exportados (-4,6%). En contraste, los combustibles y la energía retrocedieron 9,7% por la baja de 13,2% en los precios internacionales.
Importaciones: fuerte salto en bienes de consumo y vehículos
Las compras externas alcanzaron en julio los US$ 6.738 millones, 17,7% más que un año antes. La suba obedeció exclusivamente a mayores cantidades (+23,2%), dado que los precios cayeron 4,1%.
El mayor impulso provino de los vehículos automotores de pasajeros, cuyas importaciones crecieron 135,3% en valor y 146,4% en cantidades. También se destacaron los bienes de capital (+51,9%) y los bienes de consumo (+47,6%).
Entre los principales productos importados se encontraron porotos de soja (US$ 216 millones), gas natural licuado (US$ 212 millones), gasoil (US$ 191 millones) y automóviles de cilindrada media (US$ 177 millones).
Energía: balanza positiva, pero con menos petróleo
El capítulo energético dejó un superávit de US$ 122 millones. Las exportaciones cayeron 11,6% por la baja en las ventas de petróleo crudo (-28,5%), mientras que las importaciones retrocedieron 25,4% debido al freno total en las compras de gas natural en estado gaseoso y a la reducción de 20,9% en las de gasoil.
Un superávit en riesgo
La dinámica de julio confirma que el saldo positivo de la balanza comercial argentina se sostiene, pero bajo creciente presión. El aumento de las importaciones —particularmente en bienes de consumo y automóviles— refleja una mayor demanda interna, aunque también limita la capacidad de acumulación de divisas en un contexto de necesidades externas crecientes.
El desafío hacia adelante será sostener la competitividad exportadora en un escenario de precios internacionales volátiles y, al mismo tiempo, contener el ritmo de las importaciones sin frenar la actividad productiva.
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