Cavallo dio detalles del canje

Propuso postergar por tres años los vencimientos del capital de deuda. La operación, para la que prevén tasas de 7%, estará garantizada con la recaudación. El país "no va a entrar en default", dijo el ministro.

6 noviembre, 2001

(NA). – El ministro Domingo Cavallo aseguró que la renegociación de la deuda apunta a posponer en tres años todos los vencimientos de capital que se concreten en los próximos diez años, con tasas de intereses inferiores a 7%, y consideró que el nuevo paquete de medidas está orientado a “cambiar de rumbo para no estrellarnos”.

Cavallo reveló que a partir de hoy se difundirán las condiciones para acceder al canje de deuda y se manifestó esperanzado en “poder convencer también a los tenedores de bonos del exterior” para que ingresen a la operación.

“Es muy importante que las AFJP, los fondos de inversión, los tenedores de bonos de la Argentina y los del exterior ingresen en este canje, porque van a tener algo seguro y aparte nos ayudarán a bajar el costo de la deuda”, sostuvo al hablar en el salón auditorio del Banco Nación, ante unos 500 empresarios convocados para brindarles los detalles de las nuevas medidas.

Cavallo aseguró que “la clave para que la Argentina vuelva a crecer es que renazca la confianza y eso se reflejará en el nivel de las tasas de interés pasivas”.

Dijo que el éxito del plan “significará confiar en una Argentina que encontró la solución a su problema y dejó de ver en la tasa de riesgo país la imagen de su fracaso”.

Señaló que “los administradores de fondos de pensión y de bancos advertirán que la seguridad para quienes les han confiado los ahorros no está en una alta tasa de interés sino en la capacidad de Argentina de honrar los compromisos”.

Puntualizó que los nuevos títulos que ofrecerá el Gobierno devengarán una tasa de interés inferior a 7% o Libor más 3 puntos porcentuales.

Explicó que los títulos viejos no serán destruidos, sino que permanecerán en custodia para que sus tenedores puedan ingresar en una operación futura si es que tiene mejores condiciones.

Cavallo dijo que se avanzará hacia la reactivación, “pero primero había que parar la fuga de depósitos y por eso se pensó en la reestructuración de deuda”.

Por otra parte, Cavallo consideró “positiva” la propuesta que le acercaron los bancos de dolarizar los encajes con el objetivo de alejar los riesgos de devaluación.

“Estamos preparados para introducir todos los mecanismos necesarios para que quienes operan en la Argentina no tengan que pagar un costo extra por un riesgo de devaluación que no existe”, añadió.

Afirmó que el 2002 se seguirá trabajando con el criterio de déficit cero anual, para luego, a partir del 2003, “pasar a un esquema que promedie ciclos de auge económicos con el de depresiones”, por cuatro o cinco años.

Dijo que el Gobierno seguirá avanzando en el fomento de la competitividad, seriamente afectada “por acontecimientos internacionales y por el financiamiento del gasto público en 1997, 1998 y 1999”.

“La competitividad fue afectada, en especial, por la devaluación del real, pero también tuvo origen interno por el financiamiento del gasto público y la aplicación de los impuestos distorsivos”, agregó Cavallo, en su disertación en el Banco Nación.

Afirmó que “el ciento por ciento de los sectores productores de bienes tendrán los beneficios de los planes de competitividad” a partir del primero de abril de 2003.

“Los planes de competitividad son una verdadera reforma tributaria muy importante que no pudimos hacer de golpe para todos los sectores”, agregó.

En ese marco también indicó que “la continuidad del esquema de paridad cambiaria es muy importante” para el país y aseguró que “cada vez habrá más convertibilidad”.

Cavallo dijo que “Argentina necesita bajar el costo del capital para que los salarios sean elevados para permitir un nivel estable de vida en la población”.

“No hay factor que afecte más a la competitividad que el alto costo del capital, es decir las elevadas tasas de interés”, añadió.

Consideró que “la Argentina no puede crecer si tiene que pagar tasas de interés” que van de 11 a 20% y aseveró que el país “no va a entrar en default”.

Ratificó que el canje de deuda “estará garantizado con la recaudación impositiva” y manifestó su esperanza en “poder convencer a los tenedores de deuda del exterior” a que ingresen a la operación.

“Vamos a ofrecer un cambio favorable a los tenedores de bonos que confíen en las garantías que ofreceremos”, dijo.

Afirmó, por otra parte, que los bancos “están preparados para operar con la facturas de crédito”, un mecanismo que permitirá a los que presenten este formulario obtener créditos a una tasa más baja.

El ministro dijo que este sistema dio importantes resultados en Brasil y vaticinó que aquí sucederá lo mismo.

(NA). – El ministro Domingo Cavallo aseguró que la renegociación de la deuda apunta a posponer en tres años todos los vencimientos de capital que se concreten en los próximos diez años, con tasas de intereses inferiores a 7%, y consideró que el nuevo paquete de medidas está orientado a “cambiar de rumbo para no estrellarnos”.

Cavallo reveló que a partir de hoy se difundirán las condiciones para acceder al canje de deuda y se manifestó esperanzado en “poder convencer también a los tenedores de bonos del exterior” para que ingresen a la operación.

“Es muy importante que las AFJP, los fondos de inversión, los tenedores de bonos de la Argentina y los del exterior ingresen en este canje, porque van a tener algo seguro y aparte nos ayudarán a bajar el costo de la deuda”, sostuvo al hablar en el salón auditorio del Banco Nación, ante unos 500 empresarios convocados para brindarles los detalles de las nuevas medidas.

Cavallo aseguró que “la clave para que la Argentina vuelva a crecer es que renazca la confianza y eso se reflejará en el nivel de las tasas de interés pasivas”.

Dijo que el éxito del plan “significará confiar en una Argentina que encontró la solución a su problema y dejó de ver en la tasa de riesgo país la imagen de su fracaso”.

Señaló que “los administradores de fondos de pensión y de bancos advertirán que la seguridad para quienes les han confiado los ahorros no está en una alta tasa de interés sino en la capacidad de Argentina de honrar los compromisos”.

Puntualizó que los nuevos títulos que ofrecerá el Gobierno devengarán una tasa de interés inferior a 7% o Libor más 3 puntos porcentuales.

Explicó que los títulos viejos no serán destruidos, sino que permanecerán en custodia para que sus tenedores puedan ingresar en una operación futura si es que tiene mejores condiciones.

Cavallo dijo que se avanzará hacia la reactivación, “pero primero había que parar la fuga de depósitos y por eso se pensó en la reestructuración de deuda”.

Por otra parte, Cavallo consideró “positiva” la propuesta que le acercaron los bancos de dolarizar los encajes con el objetivo de alejar los riesgos de devaluación.

“Estamos preparados para introducir todos los mecanismos necesarios para que quienes operan en la Argentina no tengan que pagar un costo extra por un riesgo de devaluación que no existe”, añadió.

Afirmó que el 2002 se seguirá trabajando con el criterio de déficit cero anual, para luego, a partir del 2003, “pasar a un esquema que promedie ciclos de auge económicos con el de depresiones”, por cuatro o cinco años.

Dijo que el Gobierno seguirá avanzando en el fomento de la competitividad, seriamente afectada “por acontecimientos internacionales y por el financiamiento del gasto público en 1997, 1998 y 1999”.

“La competitividad fue afectada, en especial, por la devaluación del real, pero también tuvo origen interno por el financiamiento del gasto público y la aplicación de los impuestos distorsivos”, agregó Cavallo, en su disertación en el Banco Nación.

Afirmó que “el ciento por ciento de los sectores productores de bienes tendrán los beneficios de los planes de competitividad” a partir del primero de abril de 2003.

“Los planes de competitividad son una verdadera reforma tributaria muy importante que no pudimos hacer de golpe para todos los sectores”, agregó.

En ese marco también indicó que “la continuidad del esquema de paridad cambiaria es muy importante” para el país y aseguró que “cada vez habrá más convertibilidad”.

Cavallo dijo que “Argentina necesita bajar el costo del capital para que los salarios sean elevados para permitir un nivel estable de vida en la población”.

“No hay factor que afecte más a la competitividad que el alto costo del capital, es decir las elevadas tasas de interés”, añadió.

Consideró que “la Argentina no puede crecer si tiene que pagar tasas de interés” que van de 11 a 20% y aseveró que el país “no va a entrar en default”.

Ratificó que el canje de deuda “estará garantizado con la recaudación impositiva” y manifestó su esperanza en “poder convencer a los tenedores de deuda del exterior” a que ingresen a la operación.

“Vamos a ofrecer un cambio favorable a los tenedores de bonos que confíen en las garantías que ofreceremos”, dijo.

Afirmó, por otra parte, que los bancos “están preparados para operar con la facturas de crédito”, un mecanismo que permitirá a los que presenten este formulario obtener créditos a una tasa más baja.

El ministro dijo que este sistema dio importantes resultados en Brasil y vaticinó que aquí sucederá lo mismo.

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