lunes, 2 de febrero de 2026

Starlink declara un millón de abonados en Brasil y abre debate con el regulador

El operador informó un crecimiento de 67% en los últimos tres meses, sumando clientes residenciales y corporativos. El panel de la Anatel, en cambio, registraba 556.000 accesos en noviembre de 2025.

spot_img

El negocio de Internet satelital de órbita baja alcanzó un nuevo umbral en Brasil. La compañía comunicó que llegó a un millón de abonados activos, contabilizando usuarios residenciales y empresariales, y reportó un crecimiento de 67% en los últimos tres meses. 

El número y la discusión por la métrica

La cifra divulgada por el operador convive con una segunda referencia, de naturaleza regulatoria. Según el panel de datos del regulador brasileño, la empresa reportaba alrededor de 556.000 accesos en noviembre de 2025. 

La divergencia no necesariamente implica una contradicción lineal: en mercados de banda ancha, “abonados”, “clientes”, “terminales activas” y “accesos” suelen responder a definiciones distintas, además de existir rezagos de carga y validación en los registros oficiales. Ese punto, habitual en la industria, adquiere relevancia cuando el crecimiento se acelera y el indicador pasa a ser parte de la discusión pública. 

Publicidad

Brasil como caso de escala regional

En coberturas previas, Mercado había seguido el avance del servicio en el país con un dato que ayuda a dimensionar la velocidad del cambio: en octubre de 2025, el propio operador informaba haber superado los 600.000 usuarios activos. El salto hasta el millón en el umbral de enero sugiere, en términos comerciales, una fase de adopción más cercana a la masificación que a la prueba de nicho. 

La lectura de escala se completa con otra referencia del ecosistema. En noviembre de 2025, el mercado brasileño totalizaba 52,87 millones de accesos de banda ancha, según el panel del regulador, lo que ubica a la conectividad satelital —aun con expansión— como un segmento minoritario respecto del volumen general, pero con peso creciente en áreas rurales y de baja cobertura. 

Regulación, capacidad y soberanía digital

El crecimiento comercial ocurre sobre una base regulatoria que también se movió en los últimos meses. En abril de 2025, el regulador brasileño aprobó la incorporación de 7.500 satélites adicionales para operar localmente, amplió bandas de frecuencias autorizadas y mantuvo el vencimiento de la autorización en 2027. En esa decisión, el organismo incluyó una alerta regulatoria sobre limitaciones del marco vigente para abordar cuestiones como dominancia de mercado, sostenibilidad espacial y soberanía digital. 

Desde la perspectiva de negocio, esa ampliación de capacidad resulta consistente con el patrón de demanda que el operador exhibe ahora en sus cifras de abonados. Desde la perspectiva de política pública, la discusión se desplaza hacia cómo se monitorea el mercado cuando un actor con escala global y fuerte integración vertical incrementa su participación en un segmento que impacta, al mismo tiempo, sobre conectividad, defensa de la competencia y dependencia tecnológica. 

En el registro editorial de Mercado, este debate ya había aparecido en dos planos: por un lado, el efecto de la escala sobre reglas comerciales —incluida la reformulación de planes y el fin de la tarifa plana en algunas modalidades—; por otro, la construcción de un negocio global que cerró 2025 con más de 9 millones de clientes activos. En Brasil, la marca del millón tiende a conectar ambos planos: la economía del servicio y el marco regulatorio comienzan a interactuar con mayor fricción cuando la adopción deja de ser marginal. 

La agenda de 2026 y el termómetro del MWC

El anuncio llega a pocas semanas del Mobile World Congress, organizado por la GSMA, que se realizará del 2 al 5 de marzo de 2026 en Barcelona (Fira Gran Via). En la edición 2026, el capítulo satelital gana visibilidad dentro de la agenda del evento, en línea con el desplazamiento del satélite desde “solución remota” hacia infraestructura competitiva en mercados masivos. 

En ese marco, el dato brasileño funciona como indicador adelantado de un tema más amplio: la conectividad satelital ya no se discute solo por cobertura, sino por escala, reglas de servicio y gobernanza. En América Latina, Brasil aparece como el laboratorio donde esas variables se ordenan —o chocan— primero.

 

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

CONTENIDO RELACIONADO