sábado, 17 de enero de 2026

NISAR: el nuevo satélite de observación terrestre que marca un hito en la cooperación entre EE. UU. e India

El 30 de julio de 2025, desde el Satish Dhawan Space Centre en Sriharikota (India), despegó con éxito el cohete GSLV‑F16 portando el satélite NISAR (NASA‑ISRO Synthetic Aperture Radar), fruto de una colaboración sin precedentes entre la NASA y la ISRO. Esta misión conjunta representa un avance estratégico en política espacial y observación de la Tierra, con una inversión estimada en 1 500 millones de dólares .

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Una tecnología dual de precisión milimétrica

El satélite NISAR integra dos radares de apertura sintética —L‑band (NASA) y S‑band (ISRO)—, que operan de forma complementaria para monitorear cambios en la superficie terrestre con una resolución de hasta un centímetro.

Según declaraciones oficiales, NISAR es “el radar más sofisticado que hemos construido, capaz de observar cambios tan pequeños como un centímetro, en cualquier condición meteorológica, de día o de noche”.

Cobertura global y aplicaciones estratégicas

Desde una órbita polar a unos 747 kilómetros de altitud, NISAR escaneará casi toda la superficie terrestre —tierra e hielo— cada 12 días  . Gracias a su capacidad para operar con radar en cualquier condición climática y luminosidad, permitirá detectar:

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– Deformaciones del suelo relacionadas con terremotos, deslizamientos o actividad volcánica.

– Cambios en glaciares y capas de hielo, como los de Groenlandia y la Antártida.

– Alteraciones en ecosistemas forestales y humedales, así como en la humedad del suelo útil para la agricultura.

– Indicadores de degradación en infraestructura crítica, incluyendo presas y puentes  .

El lanzamiento inicia una fase de comisión de aproximadamente 90 días, durante la cual se desplegará el reflector de radar de 12 metros de diámetro antes de comenzar las operaciones científicas.

Impacto económico, científico y geopolítico

Desde el punto de vista de política pública y economía, NISAR generará datos críticos de acceso público —disponibles entre uno y dos días tras cada observación, o incluso horas en caso de emergencias naturales— lo que potenciará la gestión del riesgo, la planificación agrícola, la evaluación de infraestructura y la respuesta ante desastres.

La misión también destaca por su relevancia diplomática: constituye un modelo de cooperación entre Estados Unidos e India en el ámbito civil espacial, consolidando un vínculo estratégico que fue destacado durante los encuentros entre los líderes de ambos países en Washington a comienzos de año.

NISAR aspira a representar un cambio de paradigma en la observación terrestre: su tecnología de doble frecuencia, capacidad para captar cambios minúsculos independientemente del clima o la hora, y disponibilidad casi inmediata de los datos, lo posicionan como una herramienta esencial tanto para la ciencia del clima como para la gestión de riesgos y actividades económicas. Además, refuerza la colaboración espacial internacional entre Estados Unidos e India en un nivel sin precedentes.

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