Landspace, una de las compañías privadas más visibles del mercado espacial chino, consiguió que la Bolsa de Shanghái aceptara su solicitud para cotizar en el STAR Market, el segmento orientado a empresas tecnológicas. La firma apunta a recaudar 7.500 millones de yuanes (unos US$ 1.070 millones) para financiar su programa de cohetes reutilizables y ampliar capacidades industriales.
La aceptación no implica aprobación definitiva: habilita el inicio formal de la revisión regulatoria. La secuencia típica incluye rondas de preguntas, ajustes de documentación y, luego, el paso de registro correspondiente. En el caso de los cohetes comerciales, la señal de política pública es explícita: se busca acelerar el acceso a capital para un sector intensivo en investigación y desarrollo.
Qué hace Landspace
Fundada en 2015 y con base en Beijing, la empresa desarrolla motores y vehículos de lanzamiento con propulsión de oxígeno líquido y metano (en la jerga internacional, methalox). El enfoque combina diseño de cohetes y fabricación de motores propios, con el objetivo de ofrecer servicios de lanzamiento de menor costo a partir de la reutilización de etapas.
Su familia de productos se organiza alrededor de la serie Zhuque. En 2023, la compañía comunicó haber realizado el primer acceso a órbita logrado con un cohete a metano a nivel global, un hito que buscó posicionarla como un actor tecnológico diferenciado dentro del ecosistema chino.
El programa más ambicioso es Zhuque-3, pensado para operar con recuperación de la primera etapa y mayor cadencia de lanzamientos. A mediados de 2025, medios especializados señalaban que la etapa principal del vehículo está impulsada por nueve motores Tianque-12A, también desarrollados por la firma.
El mercado en el que compite
Landspace opera en el mercado de “servicios de lanzamiento” (poner carga útil en órbita para terceros) y, en paralelo, en el de “capacidad industrial” (motores, integración, pruebas y escalamiento). En China, la demanda esperada no depende sólo de satélites científicos o misiones estatales tradicionales: está atada a la construcción de megaconstelaciones de Internet satelital en órbita baja, con programas como Guowang y Qianfan (también conocida como Spacesail), que requieren cientos o miles de satélites y, por lo tanto, volumen de lanzamientos.
Ese contexto explica por qué la discusión sobre reutilización dejó de ser un tema de prestigio tecnológico para convertirse en una variable de costos sistémica. Reuters remarcó que la posibilidad de recuperar y reutilizar el booster es el principal mecanismo para reducir costos y volver viable un modelo de lanzamientos frecuentes.
También explica el foco en industrialización. En la cobertura sobre la IPO, medios financieros chinos destacaron que el destino de los fondos estaría concentrado en dos ejes: aumento de capacidad productiva para vehículos reutilizables y mejora tecnológica del sistema.
Qué muestran los documentos de la IPO.
La lectura dominante en la prensa es que la operación abre una nueva etapa para el capital de riesgo chino: pasar de rondas privadas a mercado público para financiar proyectos que demandan grandes montos antes de estabilizar ingresos. Reuters sintetizó el planteo en términos directos: levantar capital para producción y tecnología de cohetes reutilizables, con un objetivo de 7.500 millones de yuanes.
La segunda idea, repetida por varios medios, es la velocidad. South China Morning Post indicó que la bolsa aceptó la solicitud pocos días después de que la compañía completara el proceso de “tutoreo” o preparación formal para el listado, una instancia regulatoria típica en China.
La tercera idea es financiera: el expediente exhibe una compañía todavía en etapa de inversión pesada. Según Sina Finance, al 30 de junio del último año informado la firma declaraba activos por 63.530 millones de yuanes y una relación de pasivos sobre activos del 40,36%. El mismo reporte indicó que entre 2022 y 2024 la escala de ingresos se mantuvo reducida y sin rentabilidad, y que en el primer semestre del último año publicado registró ingresos por 36,43 millones de yuanes con una pérdida neta atribuible a accionistas de 597 millones de yuanes.
Esa combinación —ingresos bajos, pérdidas altas, apuesta tecnológica— es la razón por la cual el caso se apoya en un cambio regulatorio. La Bolsa de Shanghái publicó guías específicas para que empresas de cohetes comerciales puedan listar bajo el “quinto set” de estándares del STAR Market, un esquema diseñado para compañías de innovación que no cumplen métricas tradicionales de rentabilidad.
El cambio regulatorio que habilita el “fast lane”
El punto central del nuevo marco es el reemplazo parcial de requisitos financieros por hitos tecnológicos. Reuters informó que las guías eximen a estas firmas de umbrales mínimos de ingresos y rentabilidad, y exigen en cambio la demostración de un hito: un lanzamiento orbital exitoso empleando tecnología reutilizable.
La Bolsa de Shanghái, en su comunicado oficial, precisó el criterio en términos de “logro de hito” para el quinto estándar: al momento de aplicar, haber realizado al menos un lanzamiento orbital exitoso de carga útil con un vehículo reutilizable de capacidad media o grande, además de otros criterios sobre fortaleza tecnológica, aprobaciones y potencial de mercado.
En ese marco, la trayectoria reciente de Zhuque-3 funciona como prueba de ambición industrial, aunque no como validación completa del modelo: Reuters recordó que Landspace realizó un “test completo” de reutilización con el vuelo inaugural, pero el intento de recuperación no se concretó. La empresa apuntó a lograr una recuperación exitosa hacia mediados de 2026.












