El domingo 26 de octubre de 2025 la JAXA lanzó con éxito el carguero no tripulado HTV-X1 a bordo del séptimo cohete H3 desde el centro espacial de Tanegashima Space Center (isla de Tanegashima, al sur de Japón). El vehículo alcanzó la órbita prevista 14 minutos después del despegue, allanando el camino para su acoplamiento con la Estación Espacial Internacional en los próximos días.
Un nuevo capítulo para el abastecimiento espacial
La HTV-X1 sustituye al antiguo modelo HTV (Kounotori), que había efectuado nueve misiones de resupply entre 2009 y 2020. El nuevo carguero ofrece una mayor capacidad de carga útil y puede alimentar sistemas durante el vuelo, lo que le permite transportar muestras de laboratorio que requieren conservación en frío.
Además, está diseñado para permanecer acoplado a la ISS hasta seis meses, recuperar residuos del módulo orbital y luego llevar a cabo una fase de misión orbital durante aproximadamente tres meses tras su separación.
El H3: relanzando la industria espacial japonesa
El cohete H3 representa la nueva generación de lanzadores japoneses, desarrollada por la JAXA junto a Mitsubishi Heavy Industries (MHI). Tras un primer intento fallido en 2023, el vehículo acumuló cuatro lanzamientos exitosos antes de esta misión.
Esta misión —identificada como “Flight 7” — utilizó la configuración H3-24W con cuatro aceleradores de cohete de combustible sólido (SRB-3) y una cofia de mayor volumen. Para la JAXA, el éxito del vuelo implica un paso sustancial hacia la “actividad espacial autónoma”.
Implicancias para Japón y el sector espacial
Desde una perspectiva estratégica, el impulso del vehículo H3 y del carguero HTV-X1 responde a varias motivaciones:
- Autonomía espacial: Japón refuerza su capacidad para abastecer la ISS sin depender exclusivamente de proveedores extranjeros, lo que tiene implicaciones tanto para la economía como para la seguridad.
- Competitividad comercial: Con el diseño del H3 orientado a la eficiencia de costos, la industria satelital japonesa busca participar más activamente en el mercado global de lanzamientos.
- Plataforma de futuro: El HTV-X está concebido no sólo para la ISS sino también para facilitar actividades en la órbita terrestre baja (LEO) posteriores a la vida de la estación, y posiblemente misiones lunares o hacia estaciones como Gateway.
- Capacidad tecnológica avanzada: El nuevo carguero puede gestionar cargas críticas en términos térmicos, lo que lo hace apto para transportar experimentos sensibles al frío, un aspecto cada vez más relevante en la economía del espacio.
Riesgos, desafíos y próximos pasos
No obstante, el programa japonés debe atender varios desafíos. El H3 acumuló un fallo inicial, lo que subraya que el vector aún debe consolidar su historial. Además, todavía tiene pendiente alcanzar plena capacidad de carga en el HTV-X (hasta ~6.000 kg).
La coordinación con la ISS exige también una agenda internacional compleja y un manejo preciso de logística orbital, especialmente cuando se considera el futuro de la estación (cuya vida útil es aproximadamente hasta 2030) y el tránsito hacia nuevas plataformas orbitales.
El lanzamiento del HTV-X1 a bordo del H3 y su misión hacia la ISS representan un hito para la industria espacial japonesa. Japón aborda el mercado de logistica espacial con una plataforma técnica avanzada y una orientación estratégica clara. El éxito de esta misión podría situar al país como actor más decisivo en la economía del espacio.











