Bell y AST SpaceMobile anunciaron la realización de la primera prueba exitosa en Canadá de comunicación directa entre satélites y teléfonos móviles estándar, sin necesidad de dispositivos especiales. El ensayo se llevó a cabo en New Brunswick durante el verano e incluyó llamadas de voz sobre LTE, videollamadas, transmisión de video, conectividad de datos de banda ancha, mensajes SMS y alertas de emergencia, utilizando los satélites BlueBird de AST SpaceMobile y el espectro de banda baja de Bell.
La colaboración entre ambas compañías comenzó en 2021, cuando Bell realizó una inversión inicial en AST y puso en marcha un esquema de cooperación técnica que incluye el uso de estaciones terrestres propias. Este enfoque busca garantizar calidad de servicio, seguridad y control operativo sobre la señal satelital.
La cobertura proyectada del servicio alcanza los 5,7 millones de kilómetros cuadrados, con alcance hacia el norte del paralelo 59 y a zonas marítimas costeras. Bell anticipa iniciar las primeras pruebas comerciales en 2026.
El anuncio tuvo un impacto inmediato en los mercados financieros: las acciones de AST SpaceMobile en el Nasdaq subieron un 11,9% el día posterior a la publicación de los resultados, reflejando el interés inversor en el potencial de esta tecnología.
La iniciativa se presenta como una herramienta clave para cerrar la brecha digital en comunidades remotas y brindar comunicaciones críticas en sectores como minería, energía y transporte marítimo. También destaca por su capacidad de emitir alertas de emergencia directamente desde satélite a celular, lo que resulta de particular valor en zonas aisladas o ante desastres naturales.
El proyecto, sin embargo, enfrenta desafíos. El despliegue de una constelación de satélites lo suficientemente amplia para asegurar continuidad de servicio implica inversiones significativas. A esto se suma la necesidad de autorizaciones regulatorias para el uso del espectro en modalidad espacial y la competencia de otros actores del sector, entre ellos Starlink y proyectos similares de conectividad directa a dispositivos.
Con esta prueba, Bell y AST SpaceMobile refuerzan su posición en un mercado en formación que promete transformar la conectividad móvil. La próxima etapa será validar la escalabilidad del modelo tecnológico y económico de cara a su lanzamiento comercial previsto para 2026.












