jueves, 2 de abril de 2026

    8.850 aviones nuevos en el 2000

    El transporte aéreo mundial crecerá a una tasa del 5.4 % anual en lo que resta del siglo, con lo cual ascenderá de 1.930 millones de pasajeros/kilómetro en 1990 a más de 3.200 millones en el año 2000. Este avance está asociado con una mejora en la economía mundial, que se espera que crezca un 2 % en 1991 y un 4 % en 1992. Históricamente, la curva de evolución de la economía mundial, medida en porcentajes del PBI, sigue un curso muy parecido a la del transporte aéreo. De confirmarse estas predicciones, las líneas aéreas del mundo van a necesitar unos 8.850 aviones nuevos desde ahora hasta el año 2000. El valor de esos nuevos pedidos superará los US$ 617.000 millones.
    Quien afirma esto conoce a fondo el negocio de la aviación: la compañía Boeing acaba de realizar, en todo el mundo, una presentación acerca de sus programas de fabricación de aviones y, como es natural, nadie vende aviones sin conocer en profundidad las aerolíneas y sin tener una idea muy precisa acerca del futuro del tráfico aéreo en el mundo.
    Además de satisfacer las demandas impuestas por el crecimiento del mercado, las compañías requerirán más de 3.500 nuevos aviones para reemplazar a los que serán retirados del servicio comercial. Existen actualmente en el mundo más aviones antiguos que en ninguna otra época más de 2.000 de ellos superaron los 20 años de antigüedad y hay cerca de 4.000 que están prestando servicios pero pertenecen a la llamada “Etapa 2”, es decir que generan un nivel de ruido que, con las nuevas regulaciones que se van incorporando en todos los países, cada vez serán menos aceptados. A esto se suma el mayor costo de mantenimiento de las unidades con más de 20 años, ya que en rigor un avión siempre puede seguir volando, aunque el precio es un mantenimiento más oneroso.
    El mercado de cargas también va a crecer sustancialmente: de 80.000 millones de toneladas/kilómetro en 1990 se llegará (con un incremento anual del 6,5%), a casi 160.000 millones en el 2000. Volviendo al transporte de pasajeros, el pronóstico de crecimiento se basa en el supuesto de un mejor ingreso per cápita, sumado a una baja en los precios de los pasajes. Ambos
    factores determinarán que el aumento de la actividad aerocomercial se fundamente en penetrar la base de la pirámide social, esto es, los sectores de menores recursos, que hasta ahora no han podido acceder a los viajes aéreos.
    Si se considera una pirámide de población basada en los ingresos, el vértice superior está formado por las capas de altos ingresos, que están en condiciones de volar siempre, pero que también son las menos numerosas. Le siguen las capas intermedias, que son aquellas a las que actualmente dirigen sus esfuerzos las líneas aéreas, que tienen posibilidad de acceder al transporte por esa vía y de hecho lo están haciendo. Pero aún resta una amplísima base poblacional, la más numerosa, que es campo virgen en materia de viajes aéreos. Según los expertos, el crecimiento exponencial del mercado, desde ahora hasta fin de siglo, se generará en ese sector.
    La tendencia mundial en cuanto al tamaño de los aviones es también hacia unidades con mayor número de asientos en promedio: en 1980 el promedio mundial de plazas por aeronave estaba situado en el orden de los 175. En 1991 se ubica en 190 por avión; para el 2000 se espera que llegue a los 220 y para el 2005 a los 235 asientos por avión. En síntesis, en el mundo de la aviación todo parece apuntar hacia el crecimiento.