LA PUJA POR EL QUESO
Massalin Particulares, la filial doméstica de Phillip Morris, está detrás de una empresa productora de quesos de tamaño
medio. Por fuera de la firma se dice que estarían negociando la compra de Alfredo Williner para producir aquí los quesos
Philadelphia, que ahora importan desde Estados Unidos. En Williner lo desmintieron, aunque no de manera tajante. La
decisión de fabricar el producto que Kraft elabora en Estados Unidos es de carácter estratégico: desde la Argentina
abastecerían a la región. Los directivos de Massalin, con un programa de US$ 130 millones para los próximos dos años,
cuentan que de momento la recesión los golpeó fuerte en el rubro de alimentos: las ventas de helados, golosinas y quesos
cayeron 20% en lo que va del año.
UN PASAPORTE CARO
Cuando la gente de Merryll Lynch compró una acción en la Bolsa de Buenos Aires para convertirse en operador, puso el
grito en el cielo por el precio (US$ 600.000) que tuvo que pagar. En el New York Stock Exchange ese pasaporte vale US$
950.000. La Bolsa neoyorquina, con sólo 1.300 miembros, mueve diariamente US$ 11.000 millones.
MUJERES QUE DECIDAN
Después de la cumbre de Pekín, muchas empresas comenzaron a unir su propia imagen a una política de participación de
las mujeres en los niveles de decisión. La filial argentina de la estadounidense Xerox ha inaugurado un programa para que
en su dotación gerencial exista 13% de mujeres, y cambió la tónica de sus avisos de búsqueda de personal que “por el hecho
de estar en género masculino llevan a las mujeres a autodiscriminarse y no presentarse”. Igual, éstas tienen un largo camino
por recorrer. Una encuesta encargada por la marca de cigarrillos Virginia Slim en Estados Unidos, que husmeó en las 100
empresas que figuran en el ranking de Forbes, reveló que 45% de las mujeres están en los niveles bajos o medios mientras
los hombres detentan el poder real, que 35% de las ejecutivas piensa que las puertas no se abrieron para las posiciones top y
que sólo 14% de la muestra tiene alguna mujer en su directorio.
ASAMBLEA COMPLICADA
En la primera semana de marzo del ´96, el BID realizará su asamblea anual en Buenos Aires. En el ´95 la hizo en
Jerusalén. Algo que parece a simple vista sencillo pinta complicado: en octubre y noviembre vienen dos misiones
exploratorias. Tratarán de encontrar un lugar para las sesiones previas y otro para la asamblea que convoca a unos 3.000
delegados. El Ministerio de Economía ya designó un minicomité de apoyo.
ARBOLES CONTRA LA DESOCUPACIÓN
Cuentan que Domingo Cavallo se inspiró en Asia para lanzar el plan forestal, uno de sus salvavidas para combatir
la desocupación. Cuando estuvo en Tokyo vio en una firma del sector fotos de sus plantaciones del sur de Chile.
Cavallo cree que el bajo costo de la tierra en la Argentina es el principal anzuelo para atraer a los inversores, que
además contarán con un generoso programa de desgravaciones para enfrentar un obstáculo: el flete de la madera es
aún demasiado caro. Jorge Ingaramo, de la Mediterránea, y Félix Cirio, de Agricultura, trabajan contra reloj para
elaborar una ley especial que le dé marco a este sector.
MAYORES VENTAS, MENOR RINDE
Argentina ya vendió anticipadamente más de 1,5 millón de toneladas del trigo que empezará a cosecharse en diciembre.
Brasil comprometió un millón de toneladas, Irán otras 150.000, 300.000 se embarcarán a Indonesia, 50.000 a Perú, 30.000
a China y 25.000 a Chile. El año pasado a esta altura sólo había 300.000 toneladas vendidas. Los precios promedio van
entre US$ 180 y 190 por tonelada FOB (sin seguros ni fletes), y superan en 40% a las del año pasado. Semejante
movimiento en el mercado triguero obedece a que Estados Unidos y Europa están cumpliendo lo acordado en el Gatt y
empezaron a desmantelar sus programas de subsidios a las exportaciones. Así las cosas, el trigo de la Pampa Húmeda
vuelve a tener chances. Pero hay otro hecho que explica la demanda: los problemas climáticos que afectan a las regiones
productoras. A la sequía que hizo fracasar parte de la cosecha en la India y Australia también se la padece por aquí: sólo se
sembraron 4,6 millones de hectáreas contra 5,2 del año pasado. Se calcula un rinde promedio de 20 quintales contra 21 del
´94, y el volumen de la cosecha sería de 9 millones de toneladas contra 11,3 de aquella campaña.
