martes, 20 de enero de 2026

    Por venir

    El Alcohol Disfrazado

    Llegaron desde Australia durante el verano europeo del ’95 e
    inmediatamente conquistaron la franja del mercado de
    jóvenes. Las gaseosas alcohólicas —también llamadas
    alcopops— se ganaron el paladar de un vasto número de
    consumidores a los que les disgusta el sabor amargo de la
    cerveza. Otra de las razones del éxito de estas nuevas bebidas
    es
    su bajo precio, debido a que la clasificación que les
    corresponde dentro de las categorías impositivas a las bebidas
    alcohólicas es menor a la de los vinos y cervezas.
    Algunas organizaciones denunciaron que estas gaseosas introducen
    a los adolescentes de menos de 16 años en el consumo
    de alcohol. Como resultado de la campaña, la Advertising
    Standards Authority, de Gran Bretaña, prohibió la publicidad
    por
    cualquier medio de las alcopops, pero su venta y consumo para
    mayores de 16 continúa siendo legal.
    Sin embargo, la campaña dejó tal secuela en la opinión
    pública que los fabricantes de gaseosas alcohólicas debieron
    rediseñar los envases, reformular e incluso cambiar los nombres
    de las bebidas.
    Esta parece ser una progresión lógica de otras innovaciones en
    la industria de las bebidas. El grupo Alcohol Concern, el
    mismo que encabezó la campaña contra las alcopops, ya había
    protestado contra el lanzamiento de las cervezas ice y dry,
    cuyo sabor más suave, sostuvo la organización, desencadena la
    transición desde las bebidas gaseosas a las alcohólicas entre
    los más jóvenes.
    Entre las alcopops más populares, sobre todo en Gran Bretaña,
    donde su consumo es el mayor de Europa, están las marcas
    Two Dogs, Hooper’s Hooch, Zest, Mrs. Pucker’s y Alcola.
    El contenido alcohólico de todas ellas varía entre 4 y 5%.
    Los analistas de mercado no se ponen de acuerdo acerca de las
    perspectivas de consolidación de esta moda. Pero, para los
    fabricantes de bebidas alcohólicas, el actual boom es un regalo
    del cielo, en medio de la sostenida declinación de las ventas
    que vienen padeciendo desde hace una década.

    Para la Foto

    Eastman Kodak y Fuji Photo Film unieron fuerzas para lanzar una
    nueva cámara y película fotográfica. En simultáneas
    conferencias de prensa, una en California y la otra en Tokio, los
    representantes de ambas compañías dijeron que esperan que este
    avanzado sistema revitalice las ventas de productos
    fotográficos, que vienen decayendo desde fines de los años
    ’80.
    El nuevo sistema, en desarrollo desde 1991, fue creado en
    conjunto por los fabricantes japoneses Minolta, Canon y Nikon.
    Kodak y Fuji financiaron el proyecto Kodak se hizo cargo de la
    mayor parte de los costos, con una inversión de US$ 1.000
    millones. Los tres fabricantes japoneses producirán las nuevas
    cámaras, y Kodak y Fuji las películas. Kodak venderá la
    nueva película bajo la marca Advantix, mientras que Fuji lo
    hará con el nombre de Smartfilm en Estados Unidos y Nexia en
    Japón. El lanzamiento a la venta masiva del nuevo sistema está
    programado para el 22 de abril. La nueva película costará
    entre 15 y 20% más que las corrientes.

    Cuestión de Velocidad

    Los gigantes de la industria automotriz norteamericana tienen un
    nuevo motivo de preocupación. Sus rivales japoneses, que
    ya competían en precios, atacan por otro frente: la velocidad de
    desarrollo de nuevos modelos. Toyota Auto Body, filial de
    Toyota Motors, ha desarrollado un minivan, bautizado Ipsum, en
    sólo 19 meses. “Es un tiempo récord”, opinan los
    analistas
    de la industria. Hasta 1995, a los fabricantes japoneses les
    tomaba entre 26 y 30 meses todo el proceso de desarrollo de un
    nuevo modelo desde el concepto hasta la aprobación para la
    producción. A los estadounidenses les lleva entre 30 y 36
    meses.