Rodeado por personalidades de la industria cultural, su equipo de trabajo y su familia, se mostró conmovido al recibir la distinción y luego de que se proyectara un video con su inmensa trayectoria, Grinbank dijo: “Confieso que he producido. Afortunadamente puedo compartir este reconocimiento con las personas fundamentales que me acompañaron a lo largo de estos años, en este trabajo en el que soy un intermediario entre el talento y el público, y muchos de ellos están en este salón.”
Luego se refirió al momento político: “Vivimos tiempos difíciles. No me gusta el país que estamos viviendo, ni el mundo que estamos viviendo. No me gusta que hayamos perdido los valores y la empatía. No me gusta estar envuelto en una sociedad en la que cuando se para una guerra es más importante cuanto pasa a valer el barril de petróleo que las vidas humanas que se salvan. Hace poco, cuando mi gobierno en la asamblea de las Naciones Unidas se niega a declarar en contra del peor de los sacrilegios, que es la esclavitud, me dolió demasiado, no me gusta estar en ese lado del mundo. Me sorprende cómo nos acostumbramos a ese tipo de cosas. Lo político y lo social siempre estuvo en mi producción, tengo una mirada atenta, quizás todo evolucione de una manera positiva”, expresó.
“En este camino de elegir que decir recordé una letra de un compositor extraordinario argentino que dice: la cultura es la sonrisa que brilla en todos lados, en un libro, en un niño, en un cine, en un teatro. Solo tengo que invitarla a que me cante un rato. Ese compositor también escribió ‘La colina de la vida’, es León Gieco”.
Gieco subió al escenario y comentó: “Sin haber trabajado directamente con Daniel, quiero decir que en más de una oportunidad me ayudó a que compartiera escenario, por ejemplo en Amnesty, con Peter Gabriel, Sting, Bruce Springsteen, y luego con Bono y Roger Waters. Voy a estar siempre agradecido”. Luego cantó La colina de la vida, Hombre de hierro, El fantasma de Canterville y La cultura es la sonrisa.
El empresario y también productor Carlos Rottemberg, invitado a compartir el momento, afirmó: “Daniel es un constructor. Es mucho más que un productor de espectáculos es también un docente, que sigue investigando, aprendiendo, explorando. Es un progresista en el sentido más abarcador del término: renovador, avanzado, defensor de las libertades y de la democracia, según lo define el diccionario de la Real Academia”, añadió.
Rottemberg leyó también una carta de la Asociación Argentina de Empresarios Teatrales (AADET) en la que destacan a Grinbank como “un referente fundamental de nuestra entidad y de todo el arte argentino”.
Por su parte, Reyes agradeció la oportunidad de ser un puente para que la Ciudad de Buenos Aires lo reconozca como personalidad destacada de la cultura. “Daniel fue, es y será productor, mánager, empresario y creador. Pero también fue —y sigue siendo— alguien que ayudó a definir, en gran medida, la agenda cultural de nuestra ciudad y de nuestro país durante más de cuarenta años. Eso tiene un valor enorme, lo que hizo fue marcar la vida de muchísima gente. Cambió nuestra manera de vivir la música, el arte, los espectáculos.”, planteó Reyes. “Veo en Daniel una pulsión constante, casi inevitable, por abrir caminos nuevos. Por generar lazos. Por acercar mundos que parecían lejanos o directamente inalcanzables. Por ir siempre hacia adelante, imaginando experiencias que todavía no existían”, agregó.
Entre los invitados estuvieron, además de León Gieco, Andrea Pietra, esposa de Grinbank y su hija Ani; Bobby Flores, Nancy Duplaá, Claudio Kleinman, Fernando Moya, Fernando Marino y Carlos Geniso, entre muchos otros.












