Un estudio revisado por pares patrocinado por Alcor Scientific evaluó el impacto clínico y económico de solicitar en conjunto la velocidad de sedimentación globular (VSG, o ESR por sus siglas en inglés) y la proteína C reactiva (PCR, o CRP) para el manejo de pacientes con afecciones inflamatorias, en comparación con la estrategia de pedir solo PCR. El trabajo se publicó en ClinicoEconomics and Outcomes Research y planteó que la combinación de ambas pruebas reduce diagnósticos erróneos y genera ahorros netos de costos.
La proyección central del análisis se construyó sobre un “centro médico académico representativo” de 739 camas en Estados Unidos. En ese escenario, la estrategia combinada estimó ahorros netos anuales de US$ 9,95 millones, vinculados a la reducción de costos de seguimiento asociados con diagnósticos erróneos. El estudio atribuyó el principal motor de ese resultado a la evitación de estudios innecesarios derivados de falsos positivos asociados con la PCR.
El trabajo también abordó el argumento habitual de que la VSG y la PCR serían redundantes. “La cinética de la PCR y la VSG son fundamentalmente diferentes”, señalan los autores. En esa línea, describieron que la PCR aumenta rápidamente a las pocas horas de una inflamación aguda y se normaliza a los pocos días, mientras que la VSG se eleva más lentamente durante 24 a 48 horas y permanece alta por más tiempo. Esa diferencia se asoció a un uso particular de la VSG para detectar afecciones inflamatorias crónicas y subagudas como la polimialgia reumática, la arteritis de células gigantes, el lupus y ciertas neoplasias malignas.
Los hallazgos se ubicaron en el marco de la atención basada en valores y del impulso de la iniciativa “Elegir sabiamente”, que presionó a hospitales para reducir pruebas consideradas “redundantes”, con la VSG citada con frecuencia como objetivo. El estudio vinculó ese enfoque con un contexto previo, cuando la VSG todavía era una prueba manual y no totalmente automatizada.
Para el análisis económico se utilizó un modelo de árbol de decisión que simuló cohortes de 100 pacientes desde la perspectiva del pagador del sistema de salud de Estados Unidos. Se analizaron ocho afecciones: artritis reumatoide, enfermedad inflamatoria intestinal, infección articular periprotésica, arteritis de células gigantes, pancreatitis, infección, trastornos autoinmunes y cáncer. Los costos se tomaron de las tasas de reembolso de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid: VSG a US$ 2,70 por prueba y PCR a US$ 5,18.












