El neobanco europeo bunq publicó los resultados de su informe “AI in Finance”, un relevamiento sobre el uso de inteligencia artificial (IA) en la vida financiera a partir de una encuesta a 7.000 personas en Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Alemania, Países Bajos, Irlanda y España. El trabajo ubica a España como el mercado con mayor adopción, confianza y honestidad en el uso de IA aplicada a las finanzas.
En España, el 74% de los encuestados afirmó haber utilizado IA para tomar decisiones financieras, el porcentaje más alto entre los países analizados. Ese nivel de incorporación se vincula con un entorno de digitalización bancaria: entre el 70% y el 84% de la población online utiliza servicios de banca digital, lo que equivale a más de 34 millones de personas que acceden cada mes a sus cuentas por internet. En ese marco, la IA se integra a hábitos cotidianos de gestión del dinero.
El impacto percibido aparece en el plano del ahorro. Más de la mitad de los usuarios españoles (52%) sostuvo que estas herramientas los ayudaron a ahorrar dinero durante el último año. Al mismo tiempo, el uso se distribuye entre generaciones: el 79% de los jóvenes de entre 18 y 30 años ya recurrió a IA para decidir sobre finanzas, mientras que entre los mayores de 55 años el porcentaje llega al 59%.
La normalización también se refleja en la frecuencia de consulta. Solo el 15% de los españoles aseguró no haber pedido nunca consejo financiero a una IA. “Estamos viviendo un momento muy dinámico. Cada vez más personas recurren a la IA para ayudarles en sus decisiones cotidianas, y eso solo funciona cuando realmente está diseñada en torno a sus vidas”, dijo Joe Wilson, Chief Evangelist de bunq.
El informe describe un cambio en el modo de uso: cuando la IA se utiliza para obtener contexto e información —por ejemplo, comprender patrones de gasto, valorar compras o planificar metas financieras— aumenta la probabilidad de percibir resultados positivos. En esa línea, España se destaca como el único mercado del estudio donde una mayoría afirma que la IA le aporta mayor control: el 56,5% aseguró que estas herramientas ayudan a gestionar mejor el dinero.
Otro hallazgo se vincula con la conversación sobre finanzas personales. En España, el 40,4% afirmó ser más sincero con la IA sobre sus finanzas que con otra persona. “La gente suele empezar a utilizar la IA de una forma muy práctica, antes de confiar en ella a un nivel emocional”, explicó el Dr. Nick Hobson, científico del comportamiento y Consulting Director en Influence at Work.
La confianza aparece como variable que amplifica resultados: entre quienes son honestos con la IA y confían en sus recomendaciones, el 95,1% afirmó haber conseguido ahorrar; entre quienes se mantienen escépticos, la proporción cae al 28,6%.












