Milliken & Company fue nombrada una de las World’s Most Ethical Companies de 2026 por Ethisphere, con lo que alcanzó 20 años consecutivos dentro del programa. La distinción ubica al fabricante diversificado mundial en un grupo reducido: es una de las seis empresas que reciben honores cada año desde el inicio de la iniciativa, en 2007.
El reconocimiento se apoya en prácticas comerciales éticas integradas en la gobernanza, la cultura y las operaciones de la compañía. En ese marco, Halsey Cook, presidente y director ejecutivo de Milliken & Company, vinculó la continuidad del hito con una construcción organizacional sostenida. “Ganar el reconocimiento como una World’s Most Ethical Company durante veinte años consecutivos refleja algo profundamente arraigado en Milliken”, afirmó. Y agregó: “Ese tipo de consistencia no ocurre por casualidad, y no se debe a una sola política o a un líder”.
La organización describió su programa de ética y cumplimiento como un esquema basado en gobernanza formal, estándares documentados y supervisión continua. Ese marco se integra en la gestión de riesgos empresariales y se refuerza a través de capacitación continua, responsabilidad del liderazgo y mecanismos de presentación de informes que alientan a los asociados a hablar.
Kasel Knight, vicepresidenta ejecutiva, directora legal y jefa de Sostenibilidad, planteó que el reconocimiento no implica un punto final en el proceso. “Ser reconocida como una World’s Most Ethical Company no sugiere que el trabajo esté completo”, dijo. “Refuerza la importancia de mantener sistemas sólidos, seguir siendo transparentes y seguir evolucionando a medida que cambian las expectativas y los riesgos”.
La evaluación de las World’s Most Ethical Companies se basa en el Ethics Quotient patentado de Ethisphere. Ese enfoque evalúa a las empresas en dimensiones que incluyen gobernanza; ética y cumplimiento; cultura; impacto ambiental y social; y prácticas en la cadena de valor. El proceso requiere documentación amplia y validación de políticas, programas y prácticas.
Desde Ethisphere, Erica Salmon Byrne, directora de Estrategia y presidenta ejecutiva, señaló que el método de evaluación se modificó con el tiempo y que las prácticas de la compañía acompañaron esa evolución. “Nuestro proceso para ser una World’s Most Ethical Company ha evolucionado en las últimas dos décadas, y las prácticas de Milliken han seguido el ritmo de nuestras crecientes expectativas”, comentó.












