La iniciativa CleanSip, desarrollada por un equipo de estudiantes de escuelas secundarias públicas de Junín, provincia de Buenos Aires, propuso incorporar sistemas de ósmosis inversa en plantas depuradoras para dar respuesta a una problemática vinculada con la presencia de arsénico en el agua. El proyecto se inscribe en la edición 2025 de Solve for Tomorrow, el programa de ciudadanía corporativa de Samsung en Argentina que promueve el desarrollo de soluciones innovadoras a problemáticas sociales y ambientales a través de la metodología STEM.
El punto de partida del trabajo fue el abordaje de un contaminante que, por sus características, puede pasar inadvertido en el consumo cotidiano. “Lo más impactante fue descubrir la ‘invisibilidad’ del problema. El arsénico no tiene olor ni sabor, por lo que muchas comunidades lo consumen sin conocer el riesgo a largo plazo”, dijo María Lucrecia García, docente del equipo. En esa línea, la docente planteó que el acceso a agua segura requiere considerar no solo la disponibilidad, sino también la calidad.
La propuesta se apoya en una tecnología de filtración avanzada. La ósmosis inversa utiliza una membrana semipermeable para eliminar hasta el 99% de las impurezas, incluyendo metales pesados, sales y bacterias. “La ósmosis inversa es un proceso de filtración de alta precisión. A diferencia de un filtro común,se utiliza una membrana semipermeable que actúa como una “barrera microscópica”. Al aplicar presión al agua, ésta atraviesa la membrana, dejando atrás hasta el 99% de las impurezas, incluyendo metales pesados como el arsénico, sales y bacteria”, explicó García.
El desarrollo del proyecto implicó desafíos técnicos y de implementación, con el foco puesto en su aplicabilidad. “El mayor desafío fue encontrar el equilibrio entre eficiencia y accesibilidad. Diseñar una solución es una cosa, pero lograr que sea viable para una planta depuradora real requiere una visión técnica y económica compleja”, afirmó la docente.
Además de la dimensión tecnológica, la experiencia buscó vincular el aprendizaje con necesidades concretas de la comunidad. García señaló que sus estudiantes “antes veían a la ciencia como algo que sucede en un laboratorio. Solve for Tomorrow les enseñó que la innovación es un puente hacia la comunidad. Aprendieron que investigar tiene sentido cuando el objetivo es mejorar la vida de quienes nos rodean, y que fallar en un prototipo es solo un paso necesario para llegar a la solución correcta.”
Desde Samsung, Laura Lenzi, responsable de Ciudadanía Corporativa, ubicó el caso dentro de un desafío extendido en el país. “El acceso a agua segura sigue siendo un desafío concreto en muchas comunidades de Argentina, especialmente cuando se trata de contaminantes invisibles como el arsénico”, expresó.
Con foco en el 22 de marzo, Día Mundial del Agua, CleanSip quedó presentado como un caso de aplicación de ciencia y tecnología orientado a una problemática local, con una propuesta de incorporación de ósmosis inversa en infraestructura de tratamiento para reducir impurezas en el agua.












