La climatización de los hogares dejó de ser un tema estacional para convertirse en una variable estructural de la agenda energética y económica. En Argentina, el 47% de los hogares ya cuenta con al menos un equipo de aire acondicionado, pero el acceso sigue siendo desigual: adquirir uno nuevo puede representar más de un ingreso mensual promedio.
Así lo revela el informe “Climatización y equidad térmica: hacia una transición eficiente en América Latina”, presentado por Daikin Latinoamérica, que analiza cómo evoluciona la demanda de confort térmico en la región y qué desafíos plantea en términos de acceso, eficiencia y sostenibilidad.
El estudio advierte que Argentina atraviesa una nueva dinámica climática, con mayor variabilidad térmica y más días de temperaturas extremas a lo largo del año. En 2024, el país registró 55 días de calor extremo, según datos de World Weather Attribution, Climate Central y el Centro del Clima de la Cruz Roja. Este escenario consolida la climatización como un componente central de la calidad de vida urbana.
Energía, consumo y planificación
Actualmente, el aire acondicionado representa alrededor del 8% del consumo eléctrico nacional. De mantenerse una tendencia de crecimiento sin mejoras tecnológicas, esa participación podría alcanzar el 12% hacia 2050. En cambio, bajo un escenario de mayor eficiencia, podría ubicarse en torno al 7%, moderando el impacto sobre la red eléctrica.
La discusión, entonces, ya no pasa únicamente por ampliar el acceso, sino por cómo hacerlo sin tensionar la infraestructura energética.
“El reto no es solo ampliar el acceso, sino asegurar mejor acceso: tecnologías que consuman menos energía y estén al alcance de más hogares”, señaló Maximiliano Magariños, CEO de Daikin Argentina. “La transición hacia sistemas más eficientes es clave para equilibrar confort, consumo y sostenibilidad”.
El costo de climatizar un hogar
El informe introduce además el concepto de “índice de esfuerzo”, que mide cuánto representa el costo de un equipo respecto del ingreso mensual promedio.
En Argentina, ese índice se ubica en 125%: con un ingreso mensual estimado en US$ 520 y un costo promedio de equipo cercano a US$ 650 (estimaciones 2024), un hogar debe destinar más de un mes completo de ingresos para acceder a un aire acondicionado nuevo.
A esto se suma que el 26% de los hogares se encuentra en situación de pobreza energética, es decir, con dificultades para cubrir necesidades energéticas esenciales. El dato refleja que la conexión eléctrica no siempre garantiza la posibilidad de utilizarla en condiciones adecuadas de climatización.
La transición tecnológica como oportunidad
Las proyecciones indican que Argentina podría superar el 80% de adopción de aire acondicionado en hogares hacia 2050. En ese escenario, la expansión del parque instalado requerirá políticas de eficiencia y recambio tecnológico.
Entre las soluciones destacadas en el informe se encuentran:
- Sistemas inverter, con potencial de ahorro energético superior al 50%.
- Refrigerantes de bajo potencial de calentamiento global (GWP), como R32.
- Bombas de calor, capaces de generar varias veces más energía térmica que la electricidad que consumen y aptas tanto para refrigeración como para calefacción.
Desde esta perspectiva, la climatización se consolida como un eje estratégico dentro de la transición energética: no solo por su impacto en el consumo eléctrico, sino por su rol en la resiliencia urbana, la planificación de infraestructura y la equidad en el acceso al confort térmico.












