El Club de Finanzas del Instituto de Economía (Ineco) de UADE analizó febrero de 2026 como un mes de señales mixtas para la dinámica financiera local, con mejora en activos soberanos en dólares, volatilidad en el mercado de pesos y un escenario internacional más desafiante tras la escalada del conflicto en Medio Oriente. El trabajo también identificó un cambio en la estrategia monetaria hacia el cierre del mes, con prioridad en la estabilidad financiera y la liquidez del sistema.
En materia de precios, la inflación de febrero se ubicó en 2,9% mensual, con una leve aceleración que interrumpió parcialmente la tendencia descendente observada en el último trimestre de 2025. El componente núcleo mostró mayor persistencia, lo que, para el análisis, sugiere rigideces nominales que aún condicionan el proceso de desinflación. En ese marco, el informe sostuvo que el ancla cambiaria “continúa siendo relevante, pero pierde potencia frente a ajustes relativos y recomposición de márgenes”.
En el frente externo, el Banco Central (BCRA) mantuvo un sesgo comprador en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) y acumuló US$ 1.555 millones durante febrero. Sin embargo, las reservas netas continuaron en terreno negativo, en torno a US$ -2.500 millones. Ese resultado se vinculó con pagos de deuda soberana (Globales y Bonares), compromisos con organismos internacionales, cancelación de REPOs de corto plazo e incremento de pasivos en moneda extranjera con vencimiento menor a un año.
Durante la primera mitad del mes, el tipo de cambio oficial mostró estabilidad e incluso tendencia bajista. Esa dinámica se explicó por esterilización vía licitaciones con rollover mayor al 100%, venta de instrumentos dólar linked y absorción monetaria indirecta. Hacia la última semana, se observó un giro en la estrategia: Tesoro y BCRA priorizaron la estabilidad financiera y la liquidez del sistema por sobre la absorción monetaria. En ese tramo, el dólar oficial cerró en $1.411, con una suba de 3% mensual.
En renta fija en pesos, el trabajo describió tensión de liquidez y elevada volatilidad intramensual, con un “trilema operativo” entre acumular reservas, sostener el tipo de cambio y mantener tasas reales positivas sin deteriorar el crédito. La mora del crédito al sector privado se ubicó en 5,5%, con un aumento interanual cercano a cuatro puntos porcentuales, en un sistema con ratio de crédito al sector privado de aproximadamente 12% del PBI.
En dólares, la deuda soberana continuó mostrando mejoras: el riesgo país perforó los 500 puntos básicos y la curva hard dollar se desplazó a niveles no observados desde 2018. En ese plano, el informe señaló que “la línea REPO por USD 3.000 millones continúa funcionando como seguro de liquidez”.
En el contexto internacional, el conflicto entre Irán y Estados Unidos impulsó el Brent, que subió 5,9% hasta US$ 81 por barril tras el bloqueo del Estrecho de Ormuz. Para Argentina, el impacto fue presentado como dual: mayor ingreso potencial por exportaciones energética, junto con riesgo de inflación importada y endurecimiento financiero global.
“El desafío estructural será sostener la compresión soberana mientras se consolida la desinflación y se fortalece la posición neta del BCRA”, dijo Pablo Gustavo Salina, Mg. en UADE.











