jueves, 2 de abril de 2026

    ¿Para qué sirven los directorios?

    ¿Qué discuten los directores alrededor de la
    tradicional mesa de reuniones? ¿Depende de ellos el éxito
    o el fracaso de la empresa? Con la sofisticación de las
    empresas y del management, los interrogantes &endash;y los
    cuestionamientos&endash; crecen en número y complejidad.

    Cuando las empresas eran chicas, el manejo ejecutivo y
    estratégico estaba en manos de los socios-gerentes, casi
    siempre miembros de un mismo grupo familiar. A medida que las
    organizaciones fueron creciendo y necesitaron mayores recursos
    económicos y financieros, abrieron su capital. Y así
    surgió una figura emblemática de los tiempos modernos:
    los accionistas, los que tienen la propiedad de la empresa sin
    involucrarse en su gestión.

    A partir de este siglo, en los países más
    desarrollados se generalizó la modalidad de contratar gerentes
    profesionales &endash;no pertenecientes al grupo familiar
    original&endash; que tuvieran escasa o nula participación
    accionaria en la empresa. Se institucionalizó, entonces, el
    directorio como organismo de control sobre el trabajo de los
    gerentes, para asegurar que estuviera orientado a satisfacer las
    necesidades de los accionistas.

    Con el tiempo, y con el éxito de la empresa como eje del
    sistema capitalista, se hizo necesario que los gerentes asumieran una
    función menos administrativa y más estratégica.
    Así, el gerente general o CEO (Chief Executive Officer)
    pasó a un primer plano y se integró al directorio de la
    empresa (en muchos casos, como presidente).

    Esta evolución, que en Estados Unidos y Europa
    demandó un siglo, en la Argentina se concentró en los
    últimos 15 años, y llega hoy a un punto de
    discusión común con todo el mundo: ¿cuál es
    el papel del directorio?

     

    Reconstrucción a nuevo

    Resulta ilustrativo, en este sentido, el caso de la cementera
    argentina Minetti, de origen familiar. Actualmente emplea a 830
    personas y 48% de su paquete accionario cotiza en bolsa.
    Además del grupo familiar original (que retiene aún el
    control), alrededor de 100 accionistas comparten la propiedad de la
    empresa.

    Minetti se encuentra en una etapa intermedia de evolución:
    el grupo familiar sigue siendo mayoritario, el gerente general
    está acotado en sus funciones y el directorio incorpora
    accionistas o a sus representantes.

    Sobre la relación entre el CEO y el directorio, Raúl
    Hermida, director de Minetti, recuerda que en los inicios de la
    actividad del gerente general &endash;un profesional que no pertenece
    a la familia&endash; “la gestión resultaba muy complicada
    porque tenía que pedir el acuerdo del grupo de control para
    tomar cualquier decisión”.

    En 1987, la firma Andersen Consulting asesoró a la empresa
    en la elaboración de un acuerdo organizacional que tuvo el
    consentimiento de todos los accionistas del grupo de control. Se
    fijaron allí normas para la toma de decisiones y se
    estipuló que ningún miembro del grupo de control
    podía involucrarse en la gestión.

    La confusión de funciones entre gerencia y directorio, que
    Minetti resolvió con la ayuda de una consultora, es muy
    común en las empresas argentinas.

    Los resultados de la encuesta de la firma Analogías que se
    sintetizan en estas páginas revelan que las funciones a las
    que los directores dedican más tiempo son: el monitoreo de
    proyectos especiales, la revisión del planeamiento
    estratégico y la relación con auditores externos. La
    vigilancia de la conducta ética y legal de la
    organización, y el rediseño de la estructura
    organizativa, absorben tiempos parejos de dedicación.

    Ernesto Ferrer, director de Nuevos Negocios y Proyectos Especiales
    de Sociedad Comercial del Plata (SCP), y miembro de varios
    directorios de empresas del holding, considera que en la Argentina se
    está registrando un gran cambio en este terreno.
    “Históricamente, el directorio no era el centro de decisiones
    de la compañía, sobre todo porque en un ambiente
    inflacionario e inestable, en el que las variables cambiaban cada
    diez minutos, resultaba muy difícil asumir esa tarea. Con la
    estabilidad económica se tornó posible proyectar y
    hacer planes de negocios a mediano y largo plazo que se puedan
    contrastar con la evolución en el corto plazo. Entonces, el
    papel del directorio empieza a potenciarse.”

     

    ¿Ejecutivo o controller?

    Cuando una compañía comienza a tener un alto perfil,
    es probable que el CEO tome más protagonismo y se incorpore al
    directorio. Un artículo publicado en la Harvard Business
    Review menciona que, en Estados Unidos, el CEO pertenece al
    directorio en 80% de los casos. En la Argentina, según la
    encuesta de Analogías, 67% de los presidentes de directorio, o
    chairmen, también tienen el cargo de CEO. Con la
    incorporación de esta figura, ícono de la
    gestión empresaria, los directorios se convierten en
    organismos de “gestión de alto nivel” más que de
    control.

    Las actividades de este tipo de directorios se canaliza a
    través de comités. La encuesta de Analogías
    revela que 47% de las empresas entrevistadas forman al menos un
    comité (resulta también interesante que algo más
    de 50% no forman comité alguno). Tratándose de un solo
    comité, seguramente sea el denominado comité ejecutivo.

    “El comité ejecutivo no tiene una función
    gerencial”, comenta Ferrer, quien participa de varios, “sino que es
    un grupo de directores en quienes el resto del directorio ha delegado
    ciertas funciones de control, de fijación de políticas
    y de seguimiento”.

     

    Entran los de afuera

    El riesgo que se corre al incorporar al CEO al directorio, y en
    muchos casos permitir que se convierta en la figura dominante, es que
    se pierda lo que originalmente se buscaba: controlar a la gerencia
    para que actúe de acuerdo con los intereses de los
    accionistas. Por eso surge la incorporación de directores
    externos, y ya son varias las consultoras y los teóricos de la
    organización que sugieren que el chairman sea un profesional
    externo, ni ejecutivo ni accionista de la empresa en cuestión.

    Si bien la encuesta de Analogías revela que 24% de los
    directores son externos, la mayoría de ellos son
    representantes de accionistas o del grupo familiar en control. Son
    muy pocos (2,78%) los directores externos profesionales, es decir,
    contratados por su especialidad para “trabajar de director”.

    Seis meses atrás, Hermida fue contratado por el diario La
    Voz del Interior, de Córdoba, para integrar un directorio de
    siete miembros. Allí se desempeña como director
    suplente: no tiene voto, aunque asiste habitualmente a las reuniones.
    Como economista y director del Instituto de Investigaciones
    Económicas de la Bolsa de Córdoba, su función es
    “brindar una visión externa a los accionistas acerca de la
    situación y de las perspectivas del sector, e incorporar
    elementos de juicio que faciliten la elaboración del plan
    estratégico de la empresa”.

    Sociedad Comercial del Plata tiene una larga experiencia con
    directores externos. El directorio del grupo está compuesto
    por ocho miembros internos, por los representantes de los accionistas
    suizos (que son, de hecho, directores externos) y por directores
    profesionales que no están de ninguna otra forma involucrados
    en la compañía, como Juan Munro y Carlos Tramutola.
    Según Ferrer, esto se debe a que “el hecho que este grupo
    cotice en la bolsa local y en una bolsa del exterior lo ha ayudado a
    evolucionar más rápidamente que otras empresas en el
    país, que mantienen conceptos más tradicionales,
    más familiares”.

    Mario Aguiar, director en la Argentina de la American Management
    Association, que en el país ha fundado recientemente la
    División Directorios de Empresas, liderada por el consultor
    Santiago Lazzati, señala que “la presión que tanto
    accionistas como ejecutivos ejercen sobre los directorios de las
    empresas responde a la búsqueda de resultados. Optimizar el
    uso de sus recursos es una preocupación en todas las
    organizaciones. El directorio no escapa a esta tendencia. Si
    están, deben tener un objetivo, y cumplirlo”.

    La hipótesis de Aguiar parece confirmarse con los
    resultados de la encuesta de Analogías: en 45% de los casos,
    la remuneración de los directores está vinculada de
    alguna manera con los resultados de la empresa.

    “La responsabilidad, finalmente, es del directorio”, apunta
    Ferrer. “La operación día a día, que lleva
    adelante el management y que es monitoreada por el directorio,
    termina en un cuadro de resultados, en un balance, en una memoria, y
    hay que ir a la asamblea de accionistas a explicar qué es lo
    que pasó y qué es lo que pensamos hacer.”

    María Laura Lecuona y Danila Terragno

     

    La encuesta

    Los cuadros que ilustran estas páginas reproducen los
    resultados de la encuesta encomendada a principios de este año
    por el consultor Santiago Lazzati a la firma Analogías. El
    objetivo de la investigación fue observar las modalidades de
    directorios existentes en el país, y el comportamiento y las
    características de sus miembros. Fueron consultados 600
    gerentes, directores y ejecutivos integrantes de los directorios de
    100 sociedades anónimas.

    Entre las organizaciones relevadas, 25% son filiales de
    compañías multinacionales, 25% pertenece a la
    categoría de empresas familiares, 21% son holdings nacionales
    y el resto corresponde a diferentes rubros. En cuanto a la apertura
    del capital, 28% de las empresas cotizan en el mercado
    bursátil local y 13% en bolsas del exterior.

     

    ¿Directores dibujados?

    Ex socio de Arthur Andersen, director del estudio Lazzati &
    Asociados Aprendizaje y Desempeño, y presidente de la
    División Directorios de Empresas de la American Management
    Association, el consultor Santiago Lazzati analiza de un modo claro y
    frontal el papel de los directores y presenta su propia lista de las
    funciones que deberían cumplir en una organización.

    &endash;Se dice habitualmente que el directorio vela por los
    intereses de los accionistas. ¿Es éste su objetivo?

    &endash;Velar por los intereses de los accionistas es su objetivo
    primordial. Pero en una organización hay varios stakeholders
    además de los accionistas. Están los empleados, los
    clientes, la comunidad, los organismos de control, los proveedores.
    Sin embargo se podría decir que, si el directorio vela
    también, y hasta cierto punto, por los intereses de todos
    estos stakeholders, en última instancia y a largo plazo
    estaría velando por los intereses de los accionistas.

    &endash;¿Cómo se instrumenta esto?

    &endash;Esencialmente, a través de la participación
    del directorio en el planeamiento estratégico, donde se
    definen objetivos importantes, entre ellos, la rentabilidad y los
    dividendos, que interesan directamente al accionista. También
    es esencial que se discuta en el directorio la sucesión del
    ejecutivo número uno. El directorio debe idear un
    procedimiento de selección del CEO y desarrollar a los
    posibles candidatos para brindar tranquilidad a los accionistas con
    respecto al futuro de sus inversiones. Otros temas son el control de
    gestión, el cumplimiento de las disposiciones legales y el
    cuidado de los valores de la empresa.

    &endash;¿Cuál es la composición ideal de un
    directorio?

    &endash;Depende de la empresa. Pero, en general, los posibles
    miembros de un directorio responden a tres categorías:
    ejecutivos, accionistas y miembros externos (no pertenecientes a la
    empresa). Los accionistas y los externos generalmente asumen uno de
    dos papeles: pueden ser gente que verdaderamente tenga relevancia o
    pueden ser “de palo”. La clave de un buen directorio es que albergue
    directores no ejecutivos (sean éstos accionistas o externos)
    que sí tengan relevancia. Creo que enriquecen el gobierno de
    la empresa y brindan un aporte adicional al de los ejecutivos. Si el
    directorio está compuesto exclusivamente por ejecutivos, o
    tiene terceros meramente protocolares, el directorio pierde
    identidad, es decir, en este caso ¿qué diferencia hay
    entre la reunión del directorio y la del comité
    ejecutivo?

     

    Las funciones de un directorio

    • Revisión del planeamiento estratégico

    • Rediseño de la estructura organizativa

    • Reclutamiento, evaluación, remuneración y
    plan de reemplazo del ejecutivo Nº 1

    • Plan de reemplazo de altos ejecutivos

    • Definición de políticas en materia de
    recursos humanos

    • Control de gestión

    • Vigilar la conducta legal y ética de la
    organización

    • Manejo de relación con auditores externos

    • Aprobación de operaciones importantes

    • Monitoreo de proyectos especiales

    • Representación externa de la empresa

     

    Las 20 mejores prácticas para el
    desempeño del directorio

    1. En el proceso de selección, tener en cuenta la
    experiencia y los conocimientos de cada miembro para que el
    directorio tenga un panorama completo de la industria, contribuya al
    diseño y gestión de la organización, y comprenda
    cuál es el negocio de la empresa.

    2. Asegurar el equilibrio y la diversidad dentro del directorio.

    3. Controlar el tamaño del directorio para que no se torne
    ineficiente.

    4. Asegurar una cantidad suficiente de miembros externos
    independientes.

    5. Fomentar el trabajo de los miembros del directorio fuera de las
    reuniones regulares.

    6. Mantener a los directores informados y capacitados acerca de
    los desafìos competitivos, tecnológicos,
    organizacionales y financieros de la empresa.

    7. Instituir el trabajo en equipo y desarrollar habilidades para
    la toma de decisiones.

    8. Establecer indicadores de desempeño del directorio.

    9. Brindar información sobre el desempeño de la
    empresa, extraída de múltiples fuentes.

    10. Programar evaluaciones regulares de los planes de desarrollo
    de los altos ejecutivos de la empresa.

    11. Crear un espacio para que los directores externos se
    reúnan fuera de las reuniones de directorio.

    12. Crear procedimientos para que los directores externos
    convoquen a reuniones extraordinarias de directorio y para que
    incorporen temas a la agenda de las reuniones habituales.

    13. Hacer una evaluación formal anual del CEO.

    14. Asegurar que los directores externos controlen los
    comités que evalúen a la conducción de la
    compañía y determinen su remuneración.

    15. Relacionar la remuneración de los directores con el
    valor para los accionistas.

    16. Establecer las remuneraciones de los directores en
    relación con remuneraciones de otras empresas del sector.

    17. Evaluar el desempeño de cada director en forma anual.

    18. Evaluar regularmente el desempeño del directorio como
    equipo.

    19. Programar suficientes reuniones de directorio y de
    comités para asegurar el tratamiento de los temas clave de la
    empresa.

    20. Proveer a los directores la información crítica
    con anterioridad a las reuniones para aprovechar mejor el tiempo de
    reunión.

    Fuente: Korn / Ferry International, Board Meeting in Session,
    Twenty “Best Practices” To Improve Board Performance.

     

    Cuadros



















    1. ¿Quiénes integran el
    directorio?


    3. ¿De qué sexo son los
    directores?


    4. ¿De qué nacionalidad
    son los directores?


    5. El presidente del directorio y el
    CEO:


    6. ¿Quiénes designan al
    CEO?


    9. ¿Los directores forman
    comités?


    10. ¿Existe un proceso de
    inducción para nuevos directores?


    11. ¿De qué forma se
    remunera el puesto de director?

    2. ¿Quiénes son los directores
    externos?































    Representante de los accionistas


    40,66 %


    Ejecutivo de otra empresa del grupo


    32,89 %


    Director profesional


    11,61 %


    Familiar de los accionistas


    7,10 %


    Representante del gobierno


    5,18 %


    Representante gremial


    1,93 %


    Representante de otro sector


    0,63 %

    7. ¿Cuáles son las funciones del
    presidente del directorio? (en los casos en que no es CEO)




























































































































    ns/nc


    Ninguna


    Poco


    Mucho


    Revisión del planeamiento estratégico


    12 %


    0 %


    16 %


    72 %


    Rediseño de la estructura organizativa


    12 %


    4 %


    28 %


    56 %


    Reclutamiento del CEO


    12 %


    16 %


    8 %


    64 %


    Evaluación del CEO


    8 %


    16 %


    4 %


    64 %


    Remuneración del CEO


    8 %


    20 %


    4 %


    68 %


    Plan de reemplazo del CEO


    8 %


    24 %


    8 %


    60 %


    Reclutamiento de otros altos ejecutivos


    8 %


    20 %


    28 %


    44 %


    Remuneración de otros altos ejecutivos


    8 %


    20 %


    24 %


    48 %


    Plan de reemplazo de otros altos ejecutivos


    8 %


    24 %


    28 %


    40 %


    Definición de políticas en materia de
    recursos humanos


    8 %


    24 %


    12 %


    52 %


    Control de gestión


    12 %


    12 %


    24 %


    52 %


    Vigilancia de la conducta ética y legal de la
    organización


    8 %


    4 %


    16 %


    72 %


    Manejo de la relación con los auditores externos


    8 %


    28 %


    44 %


    20 %


    Aprobación de operaciones patrimoniales
    importantes


    8 %


    12 %


    4 %


    76 %


    Monitoreo de proyectos especiales


    8 %


    8 %


    4 %


    80 %


    Representación externa de la empresa


    8 %


    4 %


    24 %


    64 %