jueves, 2 de abril de 2026

    Receta nueva

    Hace poco más de una década, tres jóvenes
    emprendedores &endash;Guillermo Stella, Alejandro y Carlos
    Eisler&endash; comenzaron a amasar el proyecto de Delicity, una
    empresa que pronto se instaló como la cadena de
    panaderías de más extensa cobertura en el área
    de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires.

    Luego de pilotear el negocio durante nueve años, y tras
    haber montado una red de 72 locales &endash;seis de ellos propios y
    el resto franquiciados&endash; los fundadores de Delicity decidieron,
    en 1996, vender la totalidad del paquete accionario a la panificadora
    estadounidense Pillsbury, la misma que un año antes
    había desembarcado en el país con una inversión
    en la fábrica de tapas de empanadas La Salteña.

    “La adquisición de Delicity nos permitió participar
    simultáneamente en dos tipos de negocio. Por un lado, el
    minorista, a través de la cadena de panaderías. Por el
    otro, en el de abastecimiento a supermercados, estaciones de
    servicio, restoranes y cafeterías”, explica Jorge
    Fernández Barrio, director comercial de la división
    institucional de Pillsbury Argentina.

    Pero la estrategia de extender el negocio original hacia el
    mercado del food service llevó a Delicity a distanciarse de
    sus franquiciados. De pronto, los convenience stores de las
    estaciones de servicio y las grandes cadenas de supermercados se
    convirtieron en competidores con los mismos productos.

    De los US$ 33 millones anuales de facturación de Pillsbury
    Argentina, el negocio del food service ya aporta 75% de las ventas.

    Ahora, las apuestas se orientan a revalorizar a la cadena. La
    decisión, asegura Fernández Barrio, responde a la
    necesidad de “transformar a Delicity en la generadora de imagen de
    los negocios que la empresa encara en el país. Queremos
    inaugurar un nuevo concepto de locales, que no sólo permita a
    los franquiciados tener un negocio rentable y sumar ventas, sino que
    le abra a Pillsbury las puertas de la distribución hacia otras
    direcciones”.

     

    Pista de pruebas

    La idea, dice Fernández Barrio, es convertir a la cadena
    “en una pista de pruebas para el desarrollo de nuevos productos”. La
    reconversión de Delicity ya comenzó con nueve locales
    remodelados.

    “Mejoramos la exhibición de los productos, ponemos la
    elaboración a la vista de los consumidores e incorporamos a la
    oferta una línea de cafés especiales que pueden ser
    consumidos en los propios puntos de venta”, señala
    Fernández Barrio.

    La base del concepto de las nuevas panaderías es la misma
    que en Estados Unidos desarrolla la cadena Starbuck´s. En algunos
    locales, los clientes podrán consumir su café en la
    barra. Otros tendrán la posibilidad de poner mesas. En todos
    los casos los consumidores podrán comprar el café en
    grano o molido.

    La idea es lograr que Delicity extienda su marca hacia todo el
    país. La cadena ya tiene presencia en Mar del Plata, Pinamar,
    Junín y Córdoba. Pero para mediados del ´99 se propone
    sumar 28 nuevas panaderías, para llegar al centenar de locales
    y comercializar sus productos de marca en nuevos puntos de venta que
    se abrirán en Córdoba, Rosario, Mendoza, Bahía
    Blanca y Neuquén.

    Pillsbury se trazó el desafío de cerrar su
    próximo ejercicio con una facturación cercana a los US$
    50 millones. Pero sus apuestas van aún más lejos: “Para
    Pillsbury, ésta es una experiencia única a nivel
    mundial. Si tenemos éxito con este nuevo concepto, Delicity
    puede llegar a ser una megabrand internacional”, promete
    Fernández Barrio.