Shanghai Electric equipó la mayor estación CAES del mundo, ya operativa en Jiangsu

El proyecto piloto de la Caverna de Sal de Huai’an completó su puesta en marcha en la provincia china de Jiangsu con dos unidades de 300 MW y 2.400 MWh de almacenamiento, una inversión total de US$ 520 millones y proyecciones de generación anual y reducción de emisiones que apuntan a estabilizar la red eléctrica

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La estación de almacenamiento de energía de aire comprimido (CAES, por sus siglas en inglés) de la Caverna de Sal de Huai’an, en la provincia de Jiangsu, China, completó su puesta en marcha y quedó plenamente operativa como la mayor instalación de este tipo a nivel mundial. Shanghai Electric proveyó equipos esenciales para el funcionamiento del proyecto, entre ellos turbinas, generadores, motores eléctricos y tanques para el almacenamiento de sal fundida.

La puesta en servicio se apoyó en el desempeño de la Unidad 2, que logró conectarse a la red y generar energía con carga completa en el primer intento. El hito fue presentado como una práctica de ingeniería vinculada al desarrollo del “sistema de energía de nuevo tipo” en China, en un contexto donde el almacenamiento de larga duración busca aportar flexibilidad operativa a redes con mayor participación de renovables.

El proyecto está integrado por dos unidades CAES de “combustión sin combustible auxiliar” de 300 MW. En conjunto, suman 600 MW de capacidad instalada y 2.400 MWh de almacenamiento, con una eficiencia de conversión de aproximadamente 71%. La tecnología CAES se basa en un ciclo de carga y descarga: durante períodos de baja demanda, el aire se comprime y se almacena; en horas pico, se libera para accionar turbinas y generar electricidad.

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El esquema apunta a promover la estabilidad de la red mediante la reducción de picos y la regulación de la frecuencia. Esa función es relevante para sistemas eléctricos que requieren recursos capaces de responder ante variaciones de oferta y demanda, en particular cuando aumenta la penetración de fuentes variables.

Para el almacenamiento subterráneo, la instalación utiliza cerca de 980.000 metros cúbicos de cavernas de sal ubicadas a una profundidad de entre 1.150 y 1.500 metros en Huai’an. Además, emplea tecnología de compresión adiabática de alta temperatura para la combustión sin combustible auxiliar de “sales fundidas y aguas termales presurizadas”, orientada al almacenamiento y reutilización del calor comprimido a través de un proceso sin combustión de combustibles fósiles.

La primera unidad de 300 MW alcanzó operación a plena carga en diciembre de 2025, y la puesta en marcha posterior de la Unidad 2 completó el esquema de dos unidades. La inversión total fue de US$ 520 millones. Con la estación en funcionamiento, se prevé una generación anual de 792 KWh de electricidad, volumen que se proyecta como suficiente para abastecer a alrededor de 600.000 viviendas.

En términos de impacto energético y ambiental, el proyecto estima un ahorro de aproximadamente 250.000 toneladas de carbón estándar y una reducción de emisiones de CO₂ de 600.000 toneladas por año. El anuncio deja como eje una capacidad de 600 MW y 2.400 MWh orientada a estabilizar la red.

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