El mercado financiero local inició una semana con atención puesta en la dinámica de la liquidez, la evolución de la tasa corta y el resultado de la licitación del Tesoro prevista para el miércoles. En ese marco, también se monitorean las compras de reservas del Banco Central, el balance de flujos cambiarios y la trayectoria del riesgo país.
Emilio Botto, jefe de Estrategia de Mills Capital, sintetizó la agenda inmediata: “Esta semana el foco va a estar en el seguimiento de las compras del Banco Central, en ver si la tasa corta comienza a normalizarse y en el resultado de la licitación del miércoles”. En paralelo, los datos de actividad de diciembre que publicará el Indec suman una referencia para evaluar el cierre del año. Botto identificó cuatro indicadores: el EMAE y las encuestas de supermercados, autoservicios mayoristas, centros de compras y electrodomésticos, que permiten distinguir sectores con tracción de aquellos que permanecen rezagados.
En el frente de financiamiento en pesos, el análisis parte de lo ocurrido en la última colocación. “Después de la absorción de $1,7 billones en la última licitación, el mercado quedó con menos liquidez y eso se reflejó en la suba de la tasa corta”, señaló. Para esta semana, el escenario base contempla un rollover ligeramente superior al 100%, en un contexto donde los vencimientos efectivos bajaron a $7,5 billones tras el canje de los dólar linked, desde $9,5 billones.
Sobre el costo de refinanciación, Botto sostuvo que “No vemos necesidad de que el Tesoro convalide un premio adicional en tasa”, y vinculó esa lectura con el monitoreo de la liquidez y señales de inyección puntual en el tramo corto. También planteó que el Tesoro podría volver a ofrecer un menú diversificado por tipo de ajuste para facilitar la renovación, mientras que el esquema de canjes anticipados contribuiría a ordenar el perfil de vencimientos y a reducir el riesgo de tensiones cambiarias en fechas críticas.
En el mercado cambiario, el tipo de cambio oficial se observa en relación con la banda superior. “Con el tipo de cambio oficial alejándose de la banda superior, hoy no vemos drivers claros para una suba en el corto plazo”, afirmó, aunque advirtió que una apreciación excesiva podría afectar la competitividad frente a los principales socios comerciales. Del lado de la oferta, ubicó un mayor flujo vendedor por emisiones en dólares en mercados del exterior —obligaciones negociables y bonos provinciales— y señaló que en abril comienza la liquidación más fuerte del complejo sojero. En demanda, mencionó compras de individuos y empresas que, a partir de la normativa vigente desde 2025, podrán girar dividendos correspondientes a resultados de ese ejercicio; “Por ahora, el balance de flujos sigue siendo favorable”.
En reservas, Botto evaluó que “Al ritmo actual de compras, alcanza para cubrir los compromisos de julio sin necesidad de un desembolso adicional”. En inflación, interpretó enero como un bache asociado principalmente al precio de los servicios: la inflación mayorista fue de 1,7% y la núcleo mostró señales de moderación.
Para el riesgo país, proyectó que, si se mantiene la acumulación de reservas y continúan victorias legislativas que refuercen el programa macro, podría volver a perforar los 500 puntos. En acciones, sostuvo que para que el Merval vuelva a niveles cercanos a los US$ 2.000 no alcanzan solo factores locales, dado que el equity argentino presenta una beta alta respecto al Nasdaq y al S&P 500.












